Dura y exigente corrida de José Escolar para una terna que lo dio todo.
Madrid, 2 de junio.
Plaza de Las Ventas.
Vigesimosegunda de la Feria de San Isidro.
Tres cuartos de entrada.
Toros de José Escolar.
Pepe Moral, de crema y oro, silencio tras aviso y silencio.
Damián Castaño, de marengo y oro, silencio y ovación.
Gómez del Pilar, de pavo y oro, pitos tras dos avisos y ovación con otros dos avisos.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Toros de José Escolar, serios, con trapío y exigentes que se lo pusieron difícil a los toreros. El mejor fue el sexto, con transmisión y humillando, que correspondió a Gómez del Pilar quien lo pasó por el pitón derecho ligando, bajando la mano y rematando con la cara del astado muy cerca del albero, entre la aquiescencia del público. El peor fue el quinto, lidiado por Damián Castaño, quien robó meritorios muletazos por el derecho aguantando soltadas de cara y arriesgados remates por arriba. Pepe Moral consiguió ligar series por el derecho a uno que no quería obedecer, en el otro supo, a veces, aprovechar el viaje sorteando con oficio su peligrosa condición.
El banderillero Rubén Sánchez fue trasladado a la enfermería para ser tratado en relación a una cornada “con orificio de entrada en hueco poplíteo derecho con una trayectoria hacia delante de 10 cm que contusiona arteria poplítea y nervio ciático en su bifurcación, y una segunda trayectoria de 15 centímetros en dirección ascendente que produce lesiones en músculos isquiotibiales. Es intervenido bajo anestesia general y trasladado a Hospital General Universitario Gregorio Marañón previa comunicación a su mutua laboral (Fraternidad-Muprespa). Traumatismo facial con epistaxis y erosión en dorso de nariz”
Pepe Moral templó al recibir por verónicas a su primero. En varas se dejó. Juan Sierra y Óscar Reyes destacaron en banderillas. En la muleta tuvo entrega medida y escaso desplazamiento, aún así lo pasó por el derecho con decisión y mando consiguiendo ligar. Por el izquierdo fue algo incierto, tardeó costándole desplazarse y exigió al torero. Su segundo no dio opción con el capote. Se dejó en varas. En banderillas embistió con la cara alta y cortó. Sin entrega y con peligro se mostró en la muleta, entrando sin humillar para salir pendiente de alcanzar lo que tenía a su lado.
El primero de Damián Castaño derrotó en el capote. Le dieron en la primera vara, la segunda fue larga, manseó en la tercera. En la muleta resultó áspero y tobillero. Lo pasó con valentía por ambos pitones, aprendió rápido, rebañó a la salida añadiendo más peligro aún por su rápida reposición. A su segundo lo bregó con poderío hasta dejarle en el tercio. Empujó en la primera vara, se dejó en la segunda, la tercera fue mero señalamiento. El banderillero Rubén Sánchez resultó cogido cuando bregaba en el segundo tercio. Damián plantó cara con la muleta por el derecho en series largas, aguantando embestidas al paso, acoso del astado, medimientos varios, tragando y solventando con valor. A este peligroso y avezado ejemplar le sustrajo muletazos vibrantes por el pitón derecho, derrochando valor dando, después de estoquearlo, una vuelta al ruedo con el reconocimiento del público, como premio a su total entrega.
Gómez del Pilar bregó con su primero hasta dejarle en el centro del ruedo. En varas se dejó en la primera, entrando de lejos y entregándose en la otra. Brindó al público. Con la muleta en la derecha consiguió sustraerle muletazos a media altura, insistiendo mucho. Su segundo tuvo transmisión y humilló. Por el pitón derecho lo desplazó con largura, llevándolo embebido en la muleta, emocionando al público que valoró el punto de exigencia que tenía el astado al embestir. Por el izquierdo fueron de a uno. Desafortunado fue el uso del acero.







