El 22 de mayo de 1932, día de la Santísima Trinidad, nació Francisco Picó Grau. El señor Picó. El decano de la prensa cumple 90 años y sigue escribiendo a diario. Genio y figura.
Avance Taurino sigue de celebración y si hace unos días llegamos al número 100 de nuestra revista semanal, hoy festejamos el cumpleaños de nuestro querido y entrañable Francisco Picó. El señor Picó. 90 años.
Atildado, elegante y circunspecto, su aspecto puede conducir a engaño y su gesto serio y severo esconde una personalidad extrovertida y un interior divertido y socarrón. De conversación amenísima y ocurrente, sus memoria hace que sus interlocutores y lectores disfruten con sus ocurrencias, vivencias y peripecias de lo más variado y sorprendente. Sabe de todo y todo lo cuenta con gracia y grandes dosis de ingenio. Desde economía -no en vano fue director de un banco durante muchos años- hasta estrategia militar -luce con orgullo la Cruz del Mérito Militar con Distintivo Blanco-, pasando por fútbol, la farándula -fue jefe de claque de varios teatros valencianos- o hasta medicina.
Nacido en la ciudad alicantina de Callosa de Ensarriá, el 22 de mayo de 1932, donde su pade estaba destinado como Administrador Principal de Correos, vive desde pequeño en Valencia, donde cursó sus estudios y comenzó a trabajar… y a ir a los toros con su padre, naciendo una afición que le haría dedicar parte de su vida profesional a la información taurina.
Picó es toda una institución no sólo en Avance Taurino, con quien colabora desde su fundación hace 30 años, sino en el mundo del periodismo nacional, en el que comenzó a trabajar en 1958 como corresponsal de ABC. A lo largo de una carrera que ya se extiende más de 60 años, ha estado también en Nuevo Diario, en la Agencia EFE, Antena 3, La Razón y, naturalmente, Avance Taurino, en cuyas páginas firma cada semana.
Es, además, autor de los libros Tirando de pico, Sesenta años y pico, Cano, esta es mi vida y Mi familia.
Desde aquí, todos los integrantes de esta empresa queremos felicitar y dar un abrazo a quien es ejemplo para todos, Francisco Picó. El señor Picó ¡Felicidades!









