Sólo dos ovaciones

Adrián de Torres y Román gustan en la segunda de la Feria de Otoño.

 

Las Ventas, 2 de octubre.

Segundo festejo de la Feria de Otoño.

Toros de Adolfo Martín.

Adrián de Torres, que confirma alternativa, ovación y división de opiniones.

Román, ovación y silencio.

Ángel Sánchez, silencio y silencio.

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Toros de Adolfo Martín, todos cinqueños, de buena presencia, encastados, exigentes, de variado comportamiento y nobles, en general, menos el sexto. Los toreros mostraron disposición y ganas sin escatimar esfuerzos y Adrián De Torres en su segundo de no haber fallado con estoque y verduguillo podría haber cortado oreja, así como Román que se puso en el sitio con su primero, aguantó heroicamente y no tuvo la fortuna necesaria a la hora de estoquear para culminar con la oreja en la mano. Ángel Sánchez tuvo el peor lote, un primero que se acostó por el pitón derecho y midió por el izquierdo y un segundo que buscó por el derecho, se quedó corto y terminó hiriéndole con la mala suerte de que perdió el pie al salir de la suerte suprema y terminó en la enfermería.

Adrián De Torres solo pudo saludar con brega y sin lucimiento al primero de su alternativa. Perdió las manos después del primer encuentro con el caballo. Brindó al público. Inició en los medios por el pitón derecho y sufrió un desarme. Toreó por ambos pitones pero no terminó de pasar. Por el derecho consiguió ligar los muletazos aunque fuesen de a dos, por el izquierdo tuvo menos movilidad y solo fueron de a uno, alguno bueno por la nobleza y humillación con el punto de transmisión que da la casta. Mató de estocada baja. Su segundo repuso con prontitud en el recibimiento con el capote y optó por la brega hasta los medios. Empujó en la primera vara. Saludó en banderillas Iván García. Brindó al público e inició sin probaturas con el izquierdo ligando tres. Mostró bravura y nobleza en la muleta permitiendo toreo templado con series de tres y cuatro muletazos. Conectó con los tendidos en una tanda por la derecha de cuatro sin ayuda. Por el izquierdo alguno de calidad. No estuvo afortunado con la espada ni con el verduguillo.

Román saludó semigenuflexo a su primero con dos verónicas y posterior brega hasta los medios. Empujó en la primera vara. Midió en banderillas. Brindó al público. Inició semigenuflexo y lo llevó al tercio. En la serie posterior el toro entró andando y Román aguantó. En la siguiente se paró el astado, midió y se tragó dos muletazos y el de pecho a base de mucha exposición. Cambió de pitón, aguantó miradas, parones y probaturas sin arredrarse, colocándose en el sitio, prodigando valor, decisión y entrega sin escatimar las dosis. Cada muletazo tenía emoción por sí mismo ante el encastado ejemplar que tenía delante y además consiguió ligar los pases en series de dos y tres con remate de pecho. Resbaló al matar para a continuación colocar una estocada y finalizar con el descabello. El toro murió con la boca cerrada y fue aplaudido en el arrastre. Su segundo perdió las manos. No fue devuelto y el público se enfadó. Estuvo con ganas pero el cinqueño tuvo poca fuerza, apenas pasó y terminó cayéndose. Mató de estocada haciendo guardia y descabello.

Ángel Sánchez tuvo un primero que empujó en el caballo. En banderillas saludaron Curro Javier y Antonio Prestel. Con la muleta toreó al hilo del pitón, el toro le vio y hubo momentos de intenso peligro. Por el izquierdo series de a uno y a dos con riesgo ante el encastado ejemplar. Mató de pinchazo y estocada. El último de la tarde empujó en el caballo. En el segundo muletazo fue recto a por Ángel y lo levantó del suelo. Se repuso, lo intentó por ambos pitones con mucho riesgo y cuando estoqueó le hirió en el muslo izquierdo, además de traumatismo craneoencefálico, herida incisa en región frontal y contusión en el hombro. Finalizó Adrián De Torres.