Cayetano se quedó sin rabo en su día, y ahora tiene sentencia en Ronda tras la sanción que se le impuso por desacato.

Ricardo Díaz-Manresa
Una buena historia la de aquella goyesca de Ronda del 2 de septiembre de 2017 y sus buenos capítulos, suficientes para una comedia divertida.
1.- Enfado y amenaza de Cayetano en Ronda por un rabo de menos.
2.- Comunicación de los hechos por el presidente y sanción de la Junta de Andalucía
3.- Recurso de Cayetano de mano del inevitable abogado sevillano de apellido difícil.
4.- Sentencia favorable a Cayetano, que sale ahora al cabo de los años. (Viva la justicia española)
5.- Carta de Moeckel poniendo a parir a los presidentes
6.- Declaraciones del presidente de aquella goyesca.
7.- Nota oficial del grupo de presidentes
8.- Declaraciones triunfales y triunfalistas, epileptoides e interminables, del inevitable abogado.
Dicen que Cayetano le dijo al Presidente, cuando pasó por debajo del palco con las dos orejas:
– Es la segunda vez que me robas un rabo. Y esto ya no va a ocurrir más.
Crítica y denuncia: me has robado. Y amenaza : no va a ocurrir más.
¿Qué pensaba hacer : ¿obligarlo a que le diera el rabo o quitarlo de la presidencia?¿Cómo?
Al presi no le gusta esta actitud y lo comunica a la Junta de Andalucía, que le sanciona con 500 euros. Recurre Cayetano la sanción con el abogado Moeckel. Da la razón al torero, el presi lo acepta de buen grado porque dice que él no condena. Y sale el grupo de presidentes a dejar las cosas en su sitio.
Y el inevitable Moeckel se despacha hablando de que algunos se creen “reina por un día”. Y que Cayetano, bla, bla,bla es valiente y ha defendido lo que es justo. Tuve la paciencia de oir a Moeckel durante 20 minutos –en Cope-Ronda- delirantes y pesadísimos y reiterativos, verborreicos y epileptoides diciendo lo bueno que era Cayetano y lo malos que son los demás, que tampoco defienden la fiesta porque hay que ayudar…El pobre entrevistador apenas abrió la boca en todo ese tiempo porque no le dejaba ni hacer preguntas.
Ampliemos el tema:
¿Verdad que el presidente, máxima autoridad y responsable de conceder trofeos tras la primera oreja, que es el público, no le va a decir nunca al matador que traiga a Ronda más toro, que se arrime más y que no vuelve a darle, del verbo dar, más trofeos?
¿Cuántos trofeos le han regalado a Cayetano en su vida y cuántas veces ha dado las gracias?
El fútbol, más corrompido que los toros, tiene su propia ley y si Cayetano fuera futbolista y dijera al árbitro : me has robado otro gol, nos ha robado el partido y esto no va a ocurrir más..¿Cuánto partidos de sanción sufriría y con poca esperanza de reducción?…El árbitro, señor Moeckel, no condena, comunica y el Comité de Competición decide.
Tener un señor tan activo y aficionado en el toreo, inevitable pero trabajador, y que nos haya salido así…Quiere ser protagonista cada minuto, de cada hora, de cada día, de cada semana, de cada mes, de cada año etc…Eternamente.
Y que recuerde las obras de caridad y justicia que hizo cuando dejó de ser Hermano Mayor del Baratillo.









