La floja novillada de Gabriel Rojas condicionó la función.
Las Ventas , 30 de abril.
Primera de la Feria de Comunidad 2023.
6.303 espectadores.
Novillos de Gabriel Rojas
Sergio Felipe, silencio y silencio.
Villita, silencio tras aviso y silencio tras dos avisos.
Miguel Zazo, que se presenta en Madrid, silencio tras aviso y silencio.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Noble novillada de Gabriel Rojas la presentada hoy en Las Ventas, con buena presencia y juego suficiente para que Sergio Felipe, Villita y Miguel Zazo, quien hizo su presentación, salieran triunfantes pero entre el viento, escaso entendimiento y falta de acoplamiento la tarde terminó con silencio para los novilleros, que finalizaron el festejo con los trajes impolutos. Varios novillos fueron aplaudidos en el arrastre. Se escucharon múltiples avisos, concretamente siete.
Poca fuerza, nobleza y escaso recorrido tuvo el primero de Sergio Felipe, que acudió de lejos tres veces al caballo, y con el que consiguió dar muletazos templados y ligados por el derecho, aprovechando la fijeza del astado. Por el otro fueron sueltos y descabalados. Abanto en el capote fue el otro que mejoró en la muleta pero sólo intermitentemente ligó. Recto al cuerpo se le vino, tardeó, punteó e instrumentó alguno de calidad corriendo bien la mano pero el viento y el mal uso del acero hizo el resto.
Con dos templadas verónicas se estiró y saludó Villita al segundo de la tarde que enseguida se paró. Con la muleta lo intentó por ambos pitones dándolos de a uno con pulcritud por el izquierdo y ligando de manera pinturera por el otro, aguantando tardeos y rematando con hondura en el de pecho. Volvió al izquierdo y de frente y a pies juntos tragó cruzándose y tirando del novillo. No estuvo acertado con la espada. Excelente presencia tuvo su segundo en el que Raúl Caricó brilló en banderillas. Llevó la cara alta y no tuvo entrega en la muleta pero Villita supo hacer frente a la mansedumbre y peligro de su oponente, sin obligarle y acortando el recorrido para acoplarse a lo que quería el novillo. Arriesgó porque era encastado y reservón. Otra vez falló con el acero.
Miguel Zazo estuvo entonado en el saludo a la verónica que abrochó con una airosa media. Brindó al público e inició sin probaturas desde el tercio. No terminó de acoplarse en altura, distancia ni planteamiento. Sólo algún detalle corriendo la mano con suavidad por el izquierdo. En el otro buena lidia de Raúl Cervantes. Miguel estuvo dubitativo, con escaso mando, muleta retrasada y enganchones en el que cerró plaza.









