Roca Rey vuelve a salir a hombros en Valencia en la sexta entrega del serial fallero.
Valencia, 15 de marzo. Sexta de feria. Lleno de “No hay billetes”.
Toros de Victoriano del Río, muy desiguales de presencia y de muy poca fuerza.
El Juli (de azul noche y oro), silencio en su lote.
Roca Rey (de malva y azabache), oreja tras dos avisos y dos orejas con otro aviso.
Jesús Chover (de blanco y oro), vuelta y silencio con aviso. Tomó la alternativa.
De las cuadrillas destacó Álvaro Montes y un quite de El Sirio a Raúl Martí.
Lleno.
Paco Delgado
Una vez más, Roca Rey convirtió su cita con Valencia en un éxito y un triunfo más que añadir a su hoja de servicios. Con la de ayer ya son siete las salidas a hombros que contabiliza el torero peruano, contando la que logró en su debut matinal en un festejo sin caballos. Seis corridas toreadas en esta plaza desde que se convirtiese en matador y quince orejas obtenidas. Cifras que hablan bien a las claras de su poderío, capacidad y conexión con la gente.
Y la verdad es que el público estuvo con él desde que quitó en el primer turno que le correspondió. A partir de ahí fue el amo y señor de la plaza. Logró mantener en juego a su primero, de discreta presentación y apenas empuje, alargando poco a poco sus cansinas embestidas en una larguísima faena -sonó el primero de los dos avisos que se le dieron antes de echar mano del estoque de verdad- en la que apabulló a su oponente aunque también se tomó sus ventajas en más de una ocasión. Asimimo anduvo justo de fuerza el quinto, con el que comenzó su trasteo con unos ceñidísimos estatuarios. Muy ceremonioso y pausado -volvió a recibir otro recado presidencial antes de montar la espada…- fue haciendo al de Victoriano del Río hasta conseguir levantar a la concurrencia de sus asientos con las series finales de plantas firmes, mano baja y muletazos ligados en redondo, logrando que se le concediesen dos orejas pese a que el estoque cayó bajo.
Jesús Chover protagonizó la trigésimoquinta alternativa en los noventa años de historia del serial fallero. Muy dispuesto y decidido, se fue a porta gayola a recibir a su primer toro – “Tallista”, negro, de 527 kilos y marcado con el número 32- con el que compuso una faena reposada en la que dejó ver naturalidad y desparpajo y por la que se le pidió la oreja. El sexto, muy alto y engallado, no descolgó en ningún momento, sin que el nuevo matador acertase a resolver los muchos problemas que tuvo la res.
Tampoco tuvo su tarde El Juli, con un lote sin fuerza, fondo ni gracia, pasando en esta ocasión por Valencia sin pena ni gloria.









