Roca Rey triunfa en su vuelta a Madrid

El peruano cortó dos orejas y Pablo Aguado y el banderillero Juan José Domínguez resultaron heridos.

Vistalegre, 19 de mayo.

Séptima de feria. Más de tres cuartos de entrada en el aforo permitido.

Toros de Vegahermosa (1º), Jandilla (2º), Garcigrande (3º y 4º) y Núñez del Cuvillo (5º y 6º).

 

Roca Rey, ovación, dos orejas y silencio.

Pablo Aguado, silencio tras dos aviso, ovación y ovación. Resultó cogido al matar al sexto.

Juan José Domínguez resultó herido de gravedad por el primero de la tarde.

 


Miguel Ángel Herráiz

Fotos: Andrew Moore

 

Roca Rey cree en sus posibilidades. Empezó demostrándolo nada más pisar el albero. Continuó prodigando entrega arrolladora colocándose, además, en el sitio donde si dudas estás cogido. No tuvieron fortuna el banderillero de su cuadrilla Juan José Domínguez ni Pablo Aguado, ambos heridos y el primero gravemente.

Templadas verónicas con remate de pecho a una mano fue el recibimiento que tributó Roca Rey al de Garcigrande tercero de la tarde. Prosiguió en los medios con un muletazo cambiado por la espalda, aguantando gallardamente la embestida, para a continuación echar las rodillas al suelo y cuajar por abajo con decisión y poderío. Por el izquierdo se quedaba corto pero aún así derrochó torería y por el otro pitón empalmó circulares de largo recorrido. Finalizó con unas bernadinas de escalofrío y se entregó con plenitud en la estocada. En su último toro bajó la mano por el derecho pero el astado fue a menos.

El toreo de capote que exhibió Aguado en el Garcigrande, cuarto de la tarde, hacía tiempo que no se tenía ocasión de disfrutar. Esas verónicas templando prodigiosamente con suavidad, despacito y con el capote pequeño, dejándoselo en la cadera para luego envolverlo por detrás se echaban de menos. En su último de Nuñez del Cuvillo ejecutó series notables por el derecho componiendo la figura, despacio, a media altura y con el arte y naturalidad de su personal sello. A la hora de matar lo dio todo con tal mala fortuna que resulto herido.

 

Juan José Domínguez resultó herido de gravedad en el primero de la tarde. Fue trasladado urgentemente a enfermería, siendo intervenido de una cornada en el hemitórax izquierdo con afectación muscular pero sin tocar arterias ni vasos importantes. También pendiente de diagnóstico de posibles fracturas costales.

Pablo Aguado resultó prendido de fea manera al entrar a matar al que cerraba plaza, sufriendo una cornada en el tercio medio del muslo derecho.