Reflexión para animalistas y antitaurinos

Amposta celebra una exitosa Jornada Técnica de los festejos taurinos populares en la que se exponen varios estudios concluyentes que corroboran el “No” sufrimiento de los astados en las emboladas.

Valencia. Maxi Mollá.

 

El pasado domingo 8 de abril, Amposta vivió una extraordinaria jornada técnica de los festejos taurinos populares en la que se pudieron extraer importantes conclusiones y estudios a favor de las diversas modalidades de esta tauromaquia. Entre ellos, quedo claramente confirmado el “NO” sufrimiento de los animales en las emboladas.

Después de escuchar todas las ponencias presentadas durante la Jornada Técnica sobre los Festejos Populares, donde se puso a estudio el Toro Embolado, a cargo de los veterinarios Jordi Vendrell, Javier Mazón, Jose Luis Blasco y Daniel Machancoses y de la profesora Paula Martínez, se ya llegado a las siguientes conclusiones:

• No todos los toros tienen las características ideales para poder ser embolados, idealmente se tendrían que embolar a partir de los tres años.
• A partir de la promulgación de la Ley 34/2010, de regulación de las fiestas tradicionales con toros, a Cataluña la duración de los espectáculos se ha estabilizado con una media que va de los 14 a los 15 minutos.
• Las lesiones observadas por los veterinarios al final del espectáculo van a la Baja en los últimos años y se detectan un 0,29% de lesiones graves con los más de 1000 espectáculos analizados en el periodo 2010-2017.
• Las lesiones detectadas han estado producidas por la propia naturaleza del animal y en NINGÚN caso por la voluntariedad de los participantes. En una ganadería de lidia el toro tiene un 5% de bajas anuales dado el propio carácter bravo del animal.
• En la actualidad NO se detectan lesiones oculares en los animales embolados a causa de la embolada, por tanto esta no les causa daños a los ojos.
• La utilización de “ferratges” cumpliendo con la norma vigente a la Comunidad Valenciana NO CAUSA daños a los cuernos de los animales.
• La transferencia del calor de la bola encendida al cuerpo del animal es prácticamente nula y en ningún caso esta les provoca quemaduras a los toros.
• La continuidad de los espectáculos y uso por parte del hombre del toro GARANTIZA la preservación de un patrimonio genético inconmensurable como es el toro de raza de lidia que estamos obligados a salvaguardar.

Estas conclusiones, serán publicadas próximamente en las revistas especializadas con la tauromaquia y las haremos llegar a los departamentos oportunos de la Generalitat de Cataluña para que todos los aficionados y la sociedad en general conozcan la auténtica realidad de la fiesta de los toros y no lo que se han dedicado a publicar y desprestigiar las plataformas animalistas en los últimos años. Nosotros siempre nos basamos con hechos y estudios contrastados científicamente.