El matador de toros valenciano, ahora también empresario, apoderado y ganadero Gregorio de Jesús, reapareció ayer en la localidad conquense de Mira. Fue en el transcurso de un festival taurino, en el que se lidiaron astados de Pedro Moira, de juego notable salvo el que abrió plaza. Gregorio dió una aclamada vuelta al ruedo tras fallar con las armas toricidas después de una notable faena.
Compartió cartel con el también matador de toros Alberto Pozo, el novillero conquense Mario Arruza y el alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia Javier Suñer, quienes salieron a dos orejas por coleta.









