Fue elegido triunfador del certamen por unanimidad del jurado.
Las Ventas, 3 de agosto.
Final de las novilladas nocturnas “Cénate Las Ventas”.
Algo menos de media entrada.
Novillos de Fermín Bohórquez.
Jorge Molina, ovación tras dos avisos, ovación y silencio.
Christian Parejo, ovación en el único que mató.
Alejandro Peñaranda, silencio tras dos avisos y ovación con aviso.
Parejo fue cogido por su primero, sufriendo una cornada en el muslo derecho de 20 cms. que produce destrozos musculares de pronóstico grave así como un traumatismo craneoencefálico.
Peñaranda fue elegido por unanimidad triunfador del certamen.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Final del ciclo de novilladas nocturnas correspondiente al certamen Cénate Las Ventas, con ganado de Fermín Bohórquez de buena presencia, exigentes para los toreros, sin terminar de entregarse, metiéndose por dentro, con unos pitones izquierdos difíciles. Levantaron los pies del suelo a Jorge Molina y a Christian Parejo, quien recibió una cornada de 20 centímetros en el muslo izquierdo y solo pudo matar un astado. Alejandro Peñaranda en su primero estuvo mandón, en el otro bajó la mano, templó y mostró buen concepto pero los aceros le jugaron una mala pasada. Aún así resultó vencedor de la final del Certamen.
Jorge Molina mostró ganas y entrega. El viento perjudicó su quehacer en la faena del que abrió plaza. Su disposición le permitió pechar con lo que fuera. Por el pitón derecho aprovechó la nobleza y cuajó muletazos de calidad lentamente ejecutados. Cuando tomó la muleta con la izquierda cambió de comportamiento, se puso peligroso y al segundo pase casi lo coge. Retomó por el mismo lado, embistió sin humillar y lo echó para arriba. No se amilanó Jorge volviendo a la cara con valor y quietud. Finalizó por manoletinas y a la tercera de nuevo por las alturas. Suerte tuvo que no entrara el pitón. Brindó su segundo a Christian Parejo quien estaba siendo operado en la enfermería. Tuvo genio, fue complicado y deslucido. Dio arreones, repuso con prontitud y con series cortas, exponiendo mucho, consiguió ligar. El que cerró festejo fue reservón en el capote, incierto en la muleta, se defendió y soltó la cara. Toreó muy cerca, con firmeza y alargando la embestida por el izquierdo con oficio y riesgo.
Christian Parejo recibió con lances a pies juntos, verónicas, chicuelinas y una buena media. Inició por estatuarios con escasa entrega del novillo. Enseguida manseó, fue a menos, y además no humilló. Por el izquierdo se quedó corto y a punto estuvo de coger al torero. En la siguiente serie ya quería irse. Al matar recibió una cornada que llegó hasta el fémur, provocó un traumatismo craneoencefálico y múltiples erosiones en la cara.
Alejandro Peñaranda templó con el capote a su primero. Con la muleta inició rodilla al suelo llevándolo largo y por bajo. Ligó por el derecho toreando con acople, mando y entrega, rematando con excelentes pases de pecho. Resultó bravo, tuvo fijeza y escasa fuerza. Por el izquierdo compuso bien la figura pero bajó la calidad. De cartel fueron los trincherazos finales. Estuvo desacertado con el estoque y verduguillo. Su segundo embistió con la cara alta en el capote. Fue colaborador en la muleta y Alejandro, consciente de su escasa fuerza, dosificó la exigencia en las series bajando el engaño con moderación para mantenerlo en pie, correrle bien la mano y acoplarse. Consiguió muletazos de buen trazo y bella ejecución. Mató bien pero estuvo desacertado con el verduguillo.









