La periodista Beatriz Aznar acaba de publicar la historia de la Peña El Guitón de Segorbe. El Guitón no se entiende sin Segorbe y sus fiestas. Segorbe y sus fiestas no se entienden sin El Guitón. Si no hubiera existido, habría que haberla inventado.
Se dice que recordar es volver a vivir, y así es. Por eso, en las páginas de este sugestivo y documentado libro se recoge, año por año, día por día, hora por hora, minuto a minuto y segundo a segundo, todo lo que fue, todo lo que es y todo lo que será esta más que entrañable peña que ha cumplido sus primeros cincuenta años de existencia. Unas bodas de oro, que son merecedoras del platino, del diamante, de algún metal precioso con muchos kilates de la mejor ley.
A lo largo de sus páginas, se puede conocer el origen del nombre de la peña, del paseo de Sopeña, de las singularidades de esta denominación, y disfrutar de un recorrido maravilloso, explicando las significaciones que sobre la palabra guitón vienen en el diccionario de la RAE. Entre ellos vagabundo, errante, sin domicilio fijo…
Y se habla de la peña El Desacato, como precedente y pionera de lo que luego llegaría con El Guitón y La Pellorfa en 1976. A lo largo de más de 200 páginas profusamente ilustradas y magníficamente editadas, se reflejan los diversos emplazamientos, desde las escalericas de Girona hasta la fachada de Casas. Y no falta una antología de documentos únicos, custodiados y recopilados con mimo durante años por las diferentes Juntas de la entidad. Entre ellos, pongan especial atención al Acta Fundacional de El Guitón.









