Mucho peligro ha tenido el tercer encierro de las fiestas de San Fermín. Con muchísima gente en la calle, los toros de José Escolar, en su segunda comparecencia en este serial, han protagonizado un encierro largo, unos cuatro minutos, y peligroso, saldado con ocho heridos en un primer parte, uno de ello con una una cornada en el tórax de pronóstico es reservado. Los médicos consiguieron estabilizarlo y la valoración, en principio, era positiva. El resto de traslados se ha producido por traumatismos: cuatro traumatismos craneales y tres traumatismos en miembros inferiores.
Nada más salir la manada, y a poco metros de los corrales, uno de los toros se volvió e hizo ya el recorrido prácticamente en solitario, provocando numerosos momentos de peligro, agravado al ser muchísima la gente que llenaba las calles por las que discurre el encierro.
Los cinco primeros toros cubrieron la distancia que separa los corrales de la plaza en poco más de dos minutos pero el sexto necesitó de otros dos más para llegar a la plaza, donde esta tarde serán lidiados por Francisco Marco, Juan Bautista y Alberto Aguilar.









