La hija de Luis Francisco Esplá, Lucía, sigue con éxito en USA su carrera como actriz.
José Rafael Palomar
De los tres hijos que tiene el maestro Luis Francisco Esplá (un chico que probó de matador de toros Alejandro) y dos chicas. Una de ellas Lucía, lleva mucho tiempo dedicada al mundo de la interpretación. Lo demostró hace doce años con el espectáculo de “De Morante al cielo” (enfocado al público infantil) que ha sido, en primera instancia, su especialidad…Las circunstancias de la vida, después de una provechosa etapa en Madrid, le han llevado a Texas (USA) ya que su marido Daniel Muñoz de la Nava es tenista profesional allí. Trabaja en el Club Coutyard.Y ya anda metido en proyectos e ilusionada con su futuro, incluyendo ahora el cine. Tiene una compañía propia: LUNA teatro. Con motivo del homenaje a Esplá en la reciente Feria de Alicante, se ha venido un mes para volver a disfrutar de su familia, y de su tierra, en definitiva…
En Madrid estuvo en la escuela de Juan Carlos Corazza, y trabajó mucho tiempo con el fallecido Gustavo Pérez Puig, en el Teatro Español, donde actuó. Llevó la obra “De Morante al cielo” por diversos escenarios de Madrid,como la plaza Colón o Las Ventas, e incluso la representó en los exteriores de la plaza de su ciudad, Alicante, espectáculo que agradó mucho al maestro Morante de la Puebla. También hicieron gira por distintos escenarios de España, como Badajoz… Ahora que ha explotado el “boom de Morante” se han planteado retomar la obra, actualizándola, “porque está viva y sigue vigente”. Iba a entrar en la exposición que han dedicado a su padre en la plaza de Correos, pero al final no cuajó “Curiosamente, hace poco actuamos en Tenerife, en el teatro Coutyard con nuestra compañía LULA Teatro, y el director del centro es un gran aficionado, pero claro, se planteó: ¿en esta tierra va a cuajar esta obra?.
En su día, hablamos del 2015, la obra sobre Morante, vino propiciada porque al diestro le llevaba GMT, y le propusieron hacer un microteatro a nuestra protagonista… Luego Lucía le presentó el proyecto a su padre, le pareció bien, y aconsejó como hacerlo. Y ahora, curiosamente, ambos toreros son grandes amigos…
USA
Lucía Esplá se fue ya joven a vivir en Madrid para desarrollar su carrera teatral (le interesa más el teatro que el cine) e hizo varias obras, con el apoyo del grandioso Gustavo Pérez Puig. Se decantó pronto por el teatro infantil junto a su amiga Marisol Roso, incluso estudió Magisterio: “el teatro infantil te engancha- sostiene- y vi que ahí existía un hueco que me facilitaba el trabajo. La obra de Morante, fue uno de los ejemplos…”. Hicieron obras de teatro para colegios, como “Egipto”, “La Galaxia”, o “La prehistoria”. Estudió también en la escuela de Juan Carlos Corazza. Paralelamente había viajado a Londres para perfeccionar su inglés…Estuvo en la capital de España desde el 2007 hasta el 2013, en que nació su primera hija.
Al unirse con el tenista Daniel Muñoz de la Nava, y recibir éste una importante oferta profesional en USA, decidió acompañarle “él también me había apoyado en mi carrera aquí en España, y vi que ese viaje me podía abrir nuevas puertas. Eso requería, como es lógico, asentarse, conocer el país y la zona (que es Texas). Y un año llevo así…” Sin embargo no ha encontrado tantas dificultades como hacía suponer un cambio drástico de vida, y de ciudad: “La gente aquí es acogedora, me han tratado muy bien, he tenido que hacer castings, establecer contactos, en definitiva, lo que conlleva la tarea de actriz”. Además, se considera una persona “muy observadora, me gusta más escuchar que hablar, y para una actriz es fundamental observar. Tengo dos proyectos muy bonitos”.
El tema taurino, a años luz de España, tuvo una positiva sorpresa: “me llamó un día Lore Monning, la presidenta del Club Taurino de Nueva York, con una propuesta insólita: visitar una ganadería: “¡pero si estoy en México!, pensé. Y se ve que un grupo de aficionados han formado una ganadería en la zona de Sabino, inscrita en la correspondiente Asociación Ganadera; organizan tentaderos, fiestas… Tienen relación con la ganadería de Pozohondo, y además compraron cuatro potreros que provienen de La Quinta”. Hemos aprovechado para, también, ir a los rodeos…” A Lucía le preguntamos, lógicamente, qué acogida y resonancia tiene ahí la Fiesta, y desvela para nuestra sorpresa, que “son gente muy abierta de mente, dispuestas a conocer, y después manifestar su opinión. Hablamos de una tierra con raíces españolas!, claro”.
Niños
A lo largo de este reportaje, habrán comprobado la preferencia infantil de nuestra protagonista, que ya es madre, practicamente, de familia numerosa: tiene dos hijas Noa (13 años), Paula (10 años) y un niño de 3 añitos, Marcos. Madre e hija les vimos en el ruedo de Alicante, al acabar las corridas, y las dos mayores recogían y coleccionaban las orejas que habían cortado esa misma tarde los diestros…
Lucía Esplá anda ahora ilusionada porque a la vuelta a Texas, tiene varios proyectos, no sólo de teatro, sino también de cine : “estoy en conversaciones, pendiente del móvil y tengo cosas bonitas en perspectiva. Se puede decir que mi vocación ha viajado de país, pero sigue intacta”. Es consciente de que antes tiene que prepararse, estudiar, ver lo que se mueve, establecer contactos, pero es la parte bonita (y que no se ve) de la profesión. Por otro lado el viajar le ha servido para “salir de mi zona de confort, imprescindible para una actriz, y eso se lo debo a mis padres que me han permitido viajar, con la independencia que ello conlleva”.
Volviendo a su reciente estancia en Alicante, ayudó a su padre en esa brillante exposición que ha tenido tan buena acogida, en la selección de obras expuestas, cuadros, etc….evidentemente la vena artística proviene de su padre, aunque reconoce que “desde que tengo uso de razón, tenía el convencimiento que sería actriz. Y lo que dices es cierto: una de las facetas que admiro de mi padre es la artística…”
Padre
Y llega la hora de preguntarle por el torero Luis Francisco Esplá, a la compleja personalidad que se esconde tras de él, lo define como “hermético”: “es un torero extraordinario, y la verdad es que le admiro más como padre que como torero. Estoy feliz de lo que me llevo con él, y todo lo que aprendo…En cada detalle que resaltaba en la plaza, se observaban detalles de su personalidad.” Como todo el mundo sabe, Esplá es un hombre singular, y es como todos los artistas, señala su hija: “tiene “un punto de desaparecer”, en un momento determinado, incluso en casa. Y para un artista, evadirse es súper importante… Le gusta la soledad. En este sentido, mi madre ha sido clave para recuperarlo en su dimensión social. Creo que, de no haber sido torero (asegura Lucía) mi padre habría sido un ermitaño, y viviría solo en la montaña!”…Y uno le pregunta, claro, sobre la sucesión durante más de una semana de homenajes a Luis Francisco en su ciudad natal…”le ha costado asumirlo, pero es una vez en la vida, y cuando te toca, toca. Lo ha llevado bien, y así se cierra el ciclo que te corresponde a la parte emocional… Y te aseguro que tanto la exposición sobre él como el documental, son preciosos…”
Sobre haber vivido muchas veces con el padre porque toreaba piensa que “también ha tenido su parte positiva, y es potenciar más nuestra independencia…Por otro lado, hay que elogiar que él renunciaba a una sustanciosa temporada americana, para estar con nosotros…”
Hasta hace pocos años, tenía un hermano que también toreaba Alejandro, pero ella resalta en torno a esto que “mientras cuando toreaba mi padre me sentía segura, y casi siempre iba a verlo, cuando lo hacía mi hermano sufría. Lo de la retirada fue una decisión suya…”






