Logró el ùnico trofeo concedido en la primera corrida de rejones del verano venteño.
Las Ventas, 18 de agosto.
Primera de la Feria del Caballo.
Toros de Passanha
Sergio Domínguez, silencio.
Moura Caetano, vuelta al ruedo.
Francisco Palha, ovación.
Emiliano Gamero, vuelta al ruedo.
Andrés Romero, oreja.
Paco Velasquez, ovación.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Los toros de la divisa portuguesa de Passanha que colaboraron, tuvieron presencia, variedad de comportamiento y dieron opciones de triunfo que aprovecharon Andrés Romero, quien cortó una oreja como premio a una eficaz lidia, Mouta Caetano y Emiliano Gamero dieron sendas vueltas al ruedo, Francisco Palha y Paco Velasques fueron ovacionados.
Sergio Domínguez esperó al primero de la tarde cerca de toriles y pronto barbeó tablas e hizo intento de saltar al callejón sin conseguirlo. Clavó trasero el primer rejón de castigo y el toro salió huyendo, pasó en falso y el segundo lo colocó a toro parado. Con Natural la cosa fue mejor, el astado mostró nobleza, se mostró colaborador y Sergio atacó de frente, dejó las banderillas arriba y salió de las suertes con giros espectaculares. Colocó un par a dos manos con Litri que gustó al público. Después de tres pinchazos descabelló sin autorización del Presidente.
Moura Caetano con Calcetín esperó en el centro del ruedo al utrero que se mostró manso y algo parado en los rejones de castigo. Mostró oficio y clasicismo colocando lucidos pares de banderillas al estribo a lomos de Fogo. Mató con un eficaz rejonazo de efecto rápido.
A Francisco Palha le tocó un manso, sin ritmo y con poco recorrido. Se esforzó en captar su atención para conseguir que embistiera. Consintió mucho para dar confianza al toro, desarrollar la faena a favor de querencia y colocar banderillas con la aquiescencia del público, más que con la ortodoxia de los cánones, en pos de la vibración y emoción en los tendidos, como ocurrió a lomos de Lotus Da Hermida.
Enclasado, con fijeza y nobleza fue el que le correspondió a Emiliano Gamero, quien recortó espectacularmente a lomos de Ferrera cerca de los medios. Con Casanova en banderillas las piruetas, giros completos, cabalgadas y balanceos completaron el no clavar arriba al estribo, pero sí con espectacularidad y reconocimiento del respetable, que disfrutaba de la ejecución de las distintas suertes. Sus pares al violín con el toro casi parado tuvieron amplio eco en los tendidos y aplaudieron su labor.
Distraído, pero a mejor, fue el que le correspondió a Andrés Romero quien recibió en la puerta de toriles para terminar clavando arriba el rejón de castigo, junto a los medios. Con Fuente Rey galopó con transmisión a dos pistas, templó con el toro a la cola del caballo, quebró y en el centro del ruedo las dejó con justeza arriba a pitón contrario. Con Piropo se entregó en tres lucidas banderillas cortas junto a los medios. El rejonazo resultó algo trasero.
Toro bien presentado, parado y justo de celo el que le cayó en suerte a Paco Velasques, quien se entregó para paliar su tardeo y escaso recorrido, torear en contra de su querencia a tablas e intentar pasárselo cerca y dejarlas en lo alto. Con Volapié colocó arriba el rejón de castigo atacando de frente junto a los medios. A lomos de Bambú quebró con justeza en el centro del ruedo. Faena bien concebida y ejecutada con suficiencia.









