Oreja para Álvaro Lorenzo en Sevilla

Se esperaba mucho mas de la corrida de Santiago Domecq, añorando el buen juego de años anteriores, tan solo destacables los lidiados en tercer lugar, encastado y mirón, y el quinto, de buen recorrido y empuje.

 

Sevilla, 19 de abril.

Tercera de abono. Algo más de un tercio de plaza.

Toros de Santiago Domecq.

José Garrido, ovación y ovación con aviso.

Álvaro Lorenzo, ovación y oreja.

Alfonso Cadaval, palmas y silencio.

 


Pepe Ruciero

Foto: Toromedia

 

El ciclo continuado de las corridas de la feria de Abril se iniciaba con un aforo de casi media entrada con la inclusión de tres toreros que consiguieron su presencia como recompensa, tras tocar pelo en la feria del pasado año.

Abrió plaza un toro de pelo salinero con cuajo y serio lo recibió José Garrido con solvencia rematando con una media muy pinturera. El pacense puso empeño y voluntad con la franela sobre ambas manos, mientras el de Santi Domecq embestía sin convencimiento. Faena de altibajos sin lugar al lucimiento. Con su segundo, de igual condición, atacó con empeño para sacarle la poca agua que había en el pozo. Serie ligada sobre la diestra que caló en los tendidos, sobre la zurda se estiró, estando muy firme. Poco duró la ilusión de ver una faena con transmisión ante la actitud del morlaco.

Álvaro Lorenzo con su primero pasó desapercibido con el capote, de bonitas hechuras empujó y se empleó en el caballo. Su faena estuvo basada de muletazos de uno en uno, esfumándose la potencia que demostraba en el peto, dejando para el olvido esta insulsa actuación, con este toro sin fondo. Cuidó a su segundo en el caballo y tras brindar al respetable y en los medios lo citó de largo con prontitud, por fin un toro, de nombre Camorrista, el mejor de la tarde, de alegre embestida, hizo arrancar a la banda. Había ganas de ver torear y Lorenzo con series cortas caló en los tendidos. Dos tandas sobre la diestra de relevante sentido del temple y plasticidad propiciaron la conexión total con el público. Con detalles muy toreros dejó al toro en suerte que pasaportó con una estocada entera, paseando una merecida oreja.

Alfonso Cadaval lanceó con soltura a su primero. Tras brindar a “El Litri “lo intentó con la diestra, sin llegar a acoplarse. Por el izquierdo el pitón del toro, busco momentos de lucidez arriesgando, sin obtener una faena de altura, Cadaval y su evidente falta de festejos y oficio ha dejado en el albero maestrante, ante este encastado burel, una oportunidad manifiesta de triunfo. Con su segundo mermado en parte por un costalazo, intentó Cadaval enmendarse sobre izquierda en pases sueltos, sin opción aparente.