La nueva televisión pública de la Comunidad Valenciana, ya antes de iniciar sus emisiones, ha demostrado un claro talante censor y represor, anunciando que en ningún caso habrá toros en su programación. Porque sí y porque a ellos, a los que mangonean el juguete, no les interesa. Y de un plumazo dejan sin su espectáculo preferido a millones de valencianos. Viva la democracia.
La población en general, y los aficionados taurinos en particular, están hasta la coronilla. Hasta la cresta, y hasta otras muchas cosas, del tema de Cataluña. Llevamos ya más de un año, en el que el mono tema es Cataluña y venga Cataluña.El referéndum, el 1 O, las manifestaciones, el proceso y ahora las elecciones. El tema es cansino hasta decir basta. Agotador hasta la náusea. Sin embargo, a pesar de las presiones y los procesos, en Cataluña se sigue hablando de toros y viviendo la fiesta de los toros. Es por ello que ahora es oportuno traer a colación un libro de temática taurina, y editado por una de las editoriales más activas en la publicación de libros taurinos. Concretamente, la editorial catalana Bellaterra. Y un libro que trata sobre la biografía y la trayectoria profesional de uno de los matadores de toros catalanes más importantes que ha dado la historia de la tauromaquia: Joaquín Bernadó. Y es que la publicación taurina de la citada editorial, titulada “Joaquín Bernadó, hilo De Seda y Oro”, es un libro escrito por Juan González Soto, de redomendada ledtura en estos días navideños. El director de la editorial, José Luis Ponce, ha creado una importantísima y extensa colección que es toda una referencia. Este libro obtuvo el XIII Premio "Fábula Literaria Vicente Zabala". Su autor, Juan González Soto, escribió este volumen fruto de entrevistas e investigaciones en bibliotecas y hemerotecas, para reflejar la carrera del diestro catalán, basándose en las crónicas más …
Paco Ureña se levantó despacito, posiblemente con dificultad, y la emoción volvió a inundarlo todo, antes en la plaza de toros y ahora en el salón donde se le entregaba el merecido premio a una tarde memorable que dignificó el toreo. Los ojos apenas conseguían contener las lágrimas y las palmas de las manos dolían de aplaudir tan fuerte.
Cuando estas letras salgan a la luz ya se habrán celebrado las elecciones catalanas, un nuevo episodio de este esperpento que no tiene visos de que acabe (y menos felizmente...) y que está costando miles de millones a los españoles, incluídos, naturalmente, los catalanes. Y a pesar de estar ya en Navidad, no puedo por menos que sentirme muy, muy pesimista...
Nunca había visto Órbita Laika hasta el pasado domingo, cuando supe que José Garrido había sido invitado al programa. Y nunca lo volveré a ver mientras Goyo Jiménez sea su presentador. Su bienvenida al torero extremeño fue advertirle que él no era taurino y que aboliría cualquier espectáculo con animales. Y yo me pregunto ¿para qué narices le invitó entonces, para intentar dejarle en mal lugar? Indignante.
Acaba el año y entre las notas positivas -que las ha habido, y no pocas...- hay que dejar constancia del sensible aumento de los festejos populares: sólo en verano, y en las tres provincias valencianas, hubo un total de 6.633 funciones de este tipo, 434 más de los que se llevaron a cabo en el mismo período de tiempo en la temporada 2016, lo que representa un incremento del 7% . Cifras que indican bien a las claras que los espectáculos taurinos interesan y no poco.






