Nunca es tarde

Joao D’Alva aprovechó el excelente son del último novillo para abrir la primera puerta grande de la feria.

Algemesí, 25 de septiembre.
Segunda de feria.
Lleno.

Novillos de Cebada Gago, desiguales de presentación pero de buen juego, destacando el cuarto, premiado con la vuelta al ruedo.

José Antonio Lavado (de obispo  y oro), silencio con aviso en los dos.

Joao D’Alva (de grana y oro), silencio con dos avisos y dos orejas.

 


Paco Delgado

Fotos: Mateo

 

Hubo que esperar al cuarto novillo de la tarde para que la función explotase. Y en esa entrega tampoco en los primeros tercios depararon motivo para la esperanza. El último cárdeno que saltó al palenque algemesinense fue muy distraído de salida, yendo muy a su aire y sin hacer caso del capote de su matador. En varas manseó en el primer envite -aunque empujó y se dejó en el segundo- y en banderillas apretó e hizo hilo, aunque Joao D’Alva se lució en un par de pares.

En el último tercio cambió por completo el panorama. El de Cebada Gago embistió con rectitud, con fijeza, con codicia. Y de manera incansable. El novillero portugués se mostró firme y encajado con su oponente, luciendo en redondo y sacando luego naturales de trazo notable. Poco a poco fue construyendo una faena vibrante y totalmente entregada con la que puso a la gente de su parte de manera incondicional. Agarró una estocada casi entera en buen sitio y de rápido efecto y las dos orejas fueron a sus manos mientras al cadáver del novillo se le daba la vuelta al ruedo.

Hasta entonces el festejo discurrió de manera bastante insulsa y marcado por la ineficacia y mal uso que de los estoques hicieron los protagonistas de la tarde.
D’Alva escuchó dos avisos antes de acabar con su primero, otro ejemplar de buen juego con el que anduvo sin acabar de confiarse y dando un sainete con estoque y verduguillo.

José Antonio Lavado fue avisado en su lote. No pasó de discreto el malagueño, muy rápido y sin quietud en sus toreo, mirando más hacia el tendido en sendas faenas que no tuvieron poso ni reposo ni, mucho menos, acierto estoqueador.

 

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.