No para todos, nueva opinión de Paco Delgado

Tras mucho batallar por ella, finalmente es ya un hecho la nueva  televisión autonómica valenciana. Y hace unos días, Empar Marco, la  directora general del ente, la Corporació Valenciana de Mitjans de  Comunicació, compareció en Las Cortes -en la pertinente comisión de  Radiotelevisión Valenciana y del Espacio Audiovisual, que aquí no nos  privamos de nada…- para explicar y analizar su cometido, contenidos  y línea de actuación. Lo que está muy bien. Lo que ya no lo está  tanto es que, haciendo efectiva su posición personal, ya comentada  hace unos meses, hiciese oficial la ausencia del espectáculo taurino  de la parrilla de la nueva cadena, vetando las corridas de toros y  los toros embolados.

No se entiende muy bien, o sí, que en su exposición defendiese no  olvidar “la tradición ni las fiestas de los valencianos”, cuando es  bien sabido que prácticamente no hay pueblo en la Comunidad  Valenciana que no celebre sus fiestas con festejos de esta índole,  siendo, con mucha deferencia, la Comunidad Autonómica que más  funciones de este tipo cebra al año en toda España. Y tampoco queda  claro  qué pretende cuando manifestaba que “estarían presentes las  fiestas de los Bous, pero buscando una formula en la que no muestren  imágenes que afecten la dignidad animal”.

Así pues y si nadie lo remedia la nueva televisión pública  valenciana, hecha -en teoría- por y para los valencianos, empezará a  emitir en pruebas, obviando uno de los espectáculo -y una de las más  antiguas tradiciones, si no la más, de esta tierra- preferido por los  valencianos y sin que los casi diez mil festejos taurinos anuales que  se celebren en las tres provincias valencianas sean indicativo de  interés por parte de la población ni digno de tener cabida en la  televisión de todos y pagada por todos.
Y luego, otra: sólamente PP y Ciudadanos fueron en contra de esta  postura, mientras que PSOE, Compromís y Podem ven razonable y  positiva esta medida adoptada por el canal autonómico, anteponiendo  sus ideas y valores al del conjunto de  los valencianos.

No parece, a la vista de las hechos, que este nuevo proyecto, que ya  es un hecho, sea, como se proclama y vende, la televisión de todos. Y  tampoco parece que se entienda muy bien qué consideran tradición o  cuáles deben ser respetadas y cuáles no. En cualquier caso, se hace  patente y visible una vez más la inquina de los nuevos responsables  políticos de la Comunidad hacia la cosa taurina.

La realidad a pie de calle es bien distinta a cómo nos la pintan los  políticos y si desde instancias oficiales se trata de hacer invisible  el tema taurino, la población lo sigue teniendo muy en cuenta. Como  ocurre -por poner sólo un ejemplo de los muchísimos que se podrían  utilizar- en la ciudad valenciana de Algemesí, donde se celebra la  más antigua e importante las ferias dedicadas a los novilleros y que  durante diez días se paraliza sin otro motivo de fiesta que los  espectáculos taurinos que se celebran en su peculiar y extraordinaria  plaza de toros.

Se hace patente y visible una vez más la inquina de los nuevos  responsables políticos de la Comunidad hacia los toros, como también  quedó clara a nivel municipal en Valencia, cuando -hace unas semanas,  con motivo de la celebración de la eliminatoria de Copa Davis en la  plaza de toros de Valencia- se dieron todo tipo de facilidades y  autorizado hasta el corte de alguna calle para instalar a los equipos  de televisión y medios de comunicación que siguieron dicha  competición tenística; todo lo contrario que cuando se ha solicitado  lo mismo para la retransmisión de la feria taurina de fallas o para  el montaje de alguna instalación que acogiese actos culturales y  sociales en un ángulo de la explanada que la rodea, cosa que se ha  negado para los toros y ahora se autorizó que se ocupase toda ella,  pagando además los 300.000 euros del canon que exige la organización  de la Copa Davis y negando cualquier tipo de publicidad o subvención  para festejos taurinos.

¿Una televisión plural, libre y para todos? permitan que me carcajee.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…