“Miguel de Molina: Yo quiero ser diferente” es una exposición que se puede visitar hasta el 26 octubre en la Sala Acadèmia del Centre Cultural La Nau de la UV. Calle Universitat, 2.
La muestra está dividida en siete partes en las que se aborda el vestuario que usó en su carrera y que él mismo confeccionó; trabajos escenográficos para sus producciones; una dedicada a València en la que se pueden ver muchos de los inéditos de la muestra; su participación en películas y cortos, tanto como bailarín como coreógrafo; los testimonios de la época y las figuras con las que coincidió y el “Libro de Oro” con dedicatorias de figuras ilustres.
Dentro de la misma, hay un hueco para la tauromaquia. Se cuelga una foto de Manuel Rodríguez Manolete con una dedicatoria a este artista. Y también el cartel de una representación de la obra titulada “Estampas del Espartero”. Extraordinaria versión de esta canción del género de la sevillana: Sevillanas del Espartero, en la voz de este gran artista quien nace para el mundo artístico en 1931. Formó pareja con Soledad Miralles, “bailaora” que había abandonado los escenarios tras su boda con Bernardo Ruiz Carnicerito de Málaga, y a los que volvió tras separarse de éste. Formaron pareja de cante y baile y debutaron en el Teatro Romea. En sus comienzos compartió pareja y cartel con otras artistas como Adelita Durán, Pilar Calvo o Amalia de Isaura. Con el tiempo llegó a ser una primera figura de la copla y rivalizó, en la época de oro de este género, con los dos nombres de mayor peso y enjundia que ha dado la canción española, Conchita Piquer y Juanita Reina
Las “Sevillanas del Espartero” fueron incluidas en la película “Pepe Conde”, rodada en 1941, y se convirtió en uno de los mayores éxitos de su repertorio. Miguel de Molina hizo una creación en la que salía a escena vestido de torero y adornaba su interpretación con pasos de baile y barrocos pases toreros. La canción, como tantas otras de esa época, es original de esa terna de compositores de copla que fueron Antonio Quintero, Rafael de León y Manuel López Quiroga.
Manuel García Cuesta El Espartero, nacido en Sevilla el 18 de enero de 1865, fue uno de los toreros con más presencia en el repertorio coplero y, además, fue un ídolo entre las mujeres. Maoliyo, como familiarmente se le conocía, dejó para la historia del anecdotario taurino la célebre frase: “Más cornás da el hambre”.
Tomó la alternativa el 13 de septiembre de 1885, de manos de Antonio Carmona El Gordito, y alternó con grandes toreros de su época, sobre todo con Guerrita. El 27 de mayo de 1894 en Madrid, el toro Perdigón, de la ganadería de Miura le corneó mortalmente.
Esta es la letra de aquellas célebres sevillanas.
Sevillanas del Espartero
Las mujeres de Sevilla, es menesté que se compongan.
Menesté que se compongan
Las mujeres de Sevilla
Ole, ole, ole, y olé,
Las mujeres de Sevilla
Es menesté que se compongan.
Menesté que se compongan
Que se ha muerto el Espartero
Ay, ay, ay, ay,
Que se ha muerto el Espartero
Para que las quiera yo más.
Vaya una pena
Que se ha muerto el rey de los toreros
De luto esta Sevilla entera
Y san teñío los pañuelos de negro
To las cigarreras.
Y al hijo del Espartero, lo quieren meter a fraile.
Lo quieren meter a fraile
Y al hijo del Espartero
Ole, ole, ole y olé,
Y al hijo del Espartero
Lo quieren meter a fraile.
Lo quieren meter a fraile
Y la cuadrilla le dice
Ole, ole, ole y olé,
Y la cuadrilla le dice
Torero como tu paré.
La Maestranza ya ha puesto
Luto en sus balcones
Y la bandera a media asta y hastá
Mandó poner crespones
En los chiqueros de la plaza.
Los toritos de miura ya no tienen miedo a nada.
Ya no tienen miedo a nada
Los toritos de miura
Ole, ole, ole y olé,
Los toritos de miura
Ya no tienen miedo a nada
Ya no tienen miedo a nada
Que se ha muerto el Espartero
Ay, ay, ay, ay,
Que se ha muerto el Espartero
Y el mejor que los mataba.
Y Arza la guasa
Y que te metiste en la cocina
Y que te llenaste telaraña
Y que te pusiste unas botinas
Que con los tacones de caña.









