MANOLO VÁZQUEZ: “Quiero disfrutar toreando”

Manuel Vazquez Rodriguez – Toajas es la quinta generación de una gran saga de toreros. Nieto del “Brujo de San Bernardo”, Manolo Vazquez, sobrino nieto y sobrino de Pepe Luis Vázquez Garcés y Pepe Luis Vázquez Silva respectivamente, e hijo del apoderado y ganadero Manuel Vazquez Gago. Nacido en Sevilla en 2020, está anunciado en la próxima feria de San Miguel en su ciudad natal.

 

Enrique Amat

“Ser torero de dinastía no es fácil. Es bonito y un orgullo. Pero luego sale el toro y entonces las cosas no son tan fáciles como parece. Porque el toro no sabe de apellidos ni de historia.Y ahí no hay dinastía que valga. Tiene que dar uno la cara, resolver, y ser capaz. Yo estoy muy contento y es un orgullo, pero genera una gran responsabilidad.”

Usted es torero de dinastía y decidió dedicarse a esto desde niño.

Desde muy chico, ya jugaba el toro, cuando apenas tenía uso de razón. Lo veía en la televisión. Y luego a los diez años toreé por primera vez cierra en casa. Y el día de mi cumpleaños, cuando cumplí 17, el 16 de septiembre de 2017, toreé  por primera vez en público en Higuera de la Sierra. Cuando acabé los estudios ese año, le dije a mi padre que quería ser torero. Y ahora estoy estudiando perito agrícola y lo voy compaginando con los toros.”

 

En casa le hacen estudiar además de torear.

“Sobre todo mi madre, que me obliga a estudiar. Yo lo tengo claro. Aunque ahora, por las circunstancias, hay que estar más pensando en el toro, estar más mentalizado y preparado. Porque se juega uno mucho en esto. Hay que estar con  los cinco sentidos en esta profesión. Porque el toro te  puede dar y te puede quitar mucho y hay que estar muy mentalizado y muy preparado.”

En el campo uno se encierra y en la soledad se dedica a pensar, entrenar, soñar.

“Así es. El año pasado fue duro y no se pudo torear. Cuando vine de México me metí en el campo. Para estar en continuo contacto con el toro. Para la responsabilidad que he adquirido, y a ello me ayuda estar encerrado, pensando, concentrado y mentalizándome. Y sobre todo ahora que viene el gran reto de debutar en San Miguel. Es algo muy bonito. Yo tuve la suerte de debutar en un festival de la hermandad de la Macarena el 12 de octubre de 2018. Pero ahora ya voy a torear de luces y como novillero con picadores y ello es una responsabilidad mayor.”

Para torear este festival tuvo que hacer un debut express con picadores.

“Fue algo que surgió durante la temporada, cuando aún un toreaba sin caballos. Me llamaron para torear el festival del 12 de octubre que además era el aniversario de la retirada de los ruedos de mi abuelo Manolo Vázquez. Surgió lo del festival, se pensó y tiramos para adelante. Pero para torear con picadores en el festival tenía que haber debutado con caballos. Y entonces el 6 de octubre, en Osuna, junto a Pepe Luis Vazquez y Javier Conde, en una corrida mixta, hice mi debut con los del castoreño. Y luego toreé el festival. Cómo no iba a hacerlo, si  me llamaron Morante y Dávila Miura, que organizaba el festival. Y para mí fue un privilegio. No todo el mundo tiene esa suerte.”

Suerte pero también una gran responsabilidad eso de hacer el paseíllo en Sevilla.

“Hombre, pues sí. Porque además alterné ese día con muchas figuras del toreo. Fue un cartel muy rematado. Igual todavía no era consciente de lo que estaba haciendo, pero fue un día para el recuerdo. Además la gente nos conoce en Sevilla, allí nos conocen y conocemos a todo el mundo. Yo estaba nervioso, pero todo fue muy bien. El público de Sevilla es muy torero, entiende el toreo y al torero, es cariñoso y eso nos ayudó mucho”.

Usted ha bebido mucho de las fuentes de Pepe Luis Vazquez

“Con mi tío me he criado. Aprendí mucho de él y con él. Sobre todo en la época sin caballos, y luego toreando festivales y en el campo. Es una persona crucial en mi vida como torero. Me ha enseñado mucho. El venía al campo y a todos los sitios conmigo. Fue una suerte estar con él. A mi abuelo Manolo lo he visto en videos, sobre todo a partir de su reaparición. Y desde que toreo con picadores he seguido más su trayectoria. He visto mucho de él. Era un torero sevillano, pero a pesar de eso fue un torero más de Madrid que de Sevilla. Muy de Madrid, por la raza y el valor que tenía, al margen de torear muy bien. Mucha disposición, amor propio, coraje. Mi tío Pepe Luis era más sevillano, más pinturero. Pero mi abuelo tenía un valor de fondo, plantaba cara a las circunstancias, y eso me ha enseñado mucho, verle y sacar como enseñanza que hay que apretarse los machos todas las tardes. A mi tío abuelo Pepe Luis le he visto menos lógicamente, pero era un torero muy sevillano, muy personal, muy artista y muy pinturero.”

Y este nuevo Manolo Vázquez

“Yo intento torear bien, y sobre todo hacer las cosas con naturalidad. Pero hay tardes y tardes. A veces me he pasado de raza y otros me he quedado corto. De momento no he alcanzado un punto intermedio. Pero como digo, me gusta la naturalidad, no forzar, la facilidad, hacer esas cosas que te llenan por dentro. Hay veces que con un toro te pegas un arrimón, te rompes, pero yo prefiero no cortar orejas y torear a placer, no con esfuerzo y lucha. Salir de la plaza satisfecho con lo que hecho.”

El arte lo mandan desde arriba

“Pues no lo sé, la verdad. Dicen que es un don de Dios. Ojalá yo tuviera algo de eso. Si los toros lo permiten y salen las cosas, perfecto. Mi tío dice que el toro debe colaborar, de lo contrario se pierde el tiempo y se aburre a la gente. Un toro que no embista  por abajo y no rompa, pues la verdad es que no sirve. Porque el toreo es una conjunción entre un toro y el torero. Son dos factores que deben entenderse. Y debe haber una clara sintonía entre los dos para que surja el arte.”

 

En lo que ha sido hasta el momento su trayectoria, habrá habido una mejor tarde y otras peores.

“Lógicamente he tenido buenas y malas. Ahora estoy toreando con más frecuencia y hay donde elegir. La mejor quizá sea la de Niebla por su repercusión, porque toreaba ante las cámaras de Canal Sur. Me salió un novillo que fue malo en el capote, embestía a media altura y se cruzaba, pero con la muleta fui capaz de entenderme con él y disfrutarlo. Y la más complicada, pues bueno, todos los novillos te hacen cavilar y te hacen pasarlas canutas. Pero por elegir, dos tardes complicadas. Una en Blanca, donde me salió un novillo a contraestilo, que se cruzaba, reparado de la vista y no me podía cruzar con el. Y otra tarde en Cella. Me salió un novillo de Juan Pedro que era un tío. Muy serio y que fue muy cambiante, un toro fuerte que no rompió. Sin embargo luego me salió uno de Prieto de la Cal, lo que son las cosas, y disfruté. Uno cree que el de Juan Pedro va a embestir por la reata y ser una ganadería de garantía y luego va y no sirvió.  Y luego resulta que el de Prieto de la Cal tuvo, nobleza, templanza, fue manejable y facilón. Le hice una faena muy para mí, muy personal, de sobreponerme a las circunstancias, que me sirvió para mi confianza y como profesional. Fue una faena más para mí mismo que de público, porque son de esas faenas que no llegan al tendido, son  menos para la gente pero más para el torero, porque porque me enfrentaba a un hierro ante el que no me había puesto delante todavía, desconocido. “

A veces igual dan ganas a uno de salir corriendo, quitarse de en medio.

“Es que no es fácil estar delante de un toro. Es complicado. Y más si es una novillada fuerte y hay que sobreponerse a eso por la incertidumbre de no saber qué puede pasar. Eso es lo más complicado.”

Ustéd dice que es el responsable de haber decidido dedicarse a esta profesión y que la afronta con todas las consecuencias.

“Es cierto. De los fracasos y de los triunfos respondo yo mismo. Tú puedes tener un entorno, estás sometido a unas circunstancias, pero al final en la plaza están el toro y el torero solos, para resolver. Y sí, en ocasiones le dan ganas a uno ganas de salir corriendo, quitarse de allí delante. Es que estar frente de un toro no es fácil. Es un animal, con seriedad, con fuerza y poder, con reacciones imprevisibles y a veces te desconcierta.Y en esos momentos es cuando se te hace duro estar ahi.”

Pero está ahí.

“Yo lo que sí que estoy es muy tranquilo, tengo la conciencia tranquila porque tengo los deberes hechos. Estoy en el campo, entreno, me entrego a la profesión  y luego ya saldrán las cosas bien o mal. Pero por mí nunca queda. Hay que entregarse esta profesión, y eso te hace quedarte tranquilo, salgan las cosas como salgan. Que por  uno no quede.”

Le apodera Aníbal Ruiz, un torero que era de otro corte pero que está muy cercano a su familia.

Pues sí, nos conoce hace mucho. Ha estado conmigo desde mis inicios. Siempre ha estado cerca de casa. Mi padre le apoderó. Y está muy ilusionado, me conoce. Sabe hablarme, motivarme, exigirme, ilusionarme. Es matador de toros, y eso ayuda. Luego, las empresas ya saben como soy. Entonces es más fácil a lo mejor que le cojan el teléfono. Pero debo ayudarle con mis triunfos.”

Su torero más admirado.

“A todos, pero sobre todo a Morante de la Puebla. He estado con él desde mis inicios, cerca de dos años estuve viviendo con él. Lo he aprendido todo con él. Y quién no le va a gustar un torero tan grande como Morante, tan artista. Sería un sueño lógicamente claro tomar la alternativa de manos de Morante en la Maestranza. Que podría querer más.”

Qué le dice su padre.

“No me dice nada. Cómo me va a decir que me arrime. Sería una locura que me lo dijera. Está a ni lado, me apoya. Me ayuda. Está ahí siempre. Él sabe de esto.”

 

Sus metas y sus sueños.

“Yo voy día a día. Ahora lo que tengo en la cabeza es la tarde de San Miguel en Sevilla. Yo no soy alguien que quiera mucho. No soy de grandes caprichos. Quiero torear, disfrutar toreando y que el público me respete y entienda el tipo de torero que soy. Con eso me basta. No pido más.”

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016.

Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia.

Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.

Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.