El alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia Alejandro Contreras, ha decidido retirarse del toreo y dejar de pertenecer a la escuela. En un emotivo, sincero y plausible comunicado, ha puesto de manifiesto su decisión de abandonar su sueño de alamares. Un ejemplar escrito, lleno de generosidad, hombría y cariño por la fiesta de los toros.
Alejandro, natural de Chiva, era uno de los alumnos más destacados de la escuela. Triunfó durante la pasada feria de fallas en la novillada matinal que tuvo lugar en la plaza de toros de Valencia, tras cortar una oreja y que se le pidiera con fuerza la segunda. Posteriormente actuó en la plaza de toros de Requena el 28 de mayo y estaba anunciado en uno de los dos festejos de promoción programados en la próxima feria de novilladas de Algemesí.
La nota que ha enviado a las redes sociales para hacer pública su decisión reza como sigue: “Hoy tomó la decisión más dura de mi vida a día de mi vida. Hoy decido dejar mi andadura en el mundo del toro, ya que no me veo preparado para dar el nivel que hay que dar para ser el mejor en esto. Y para ser uno más no estoy. Quizá podría dar el nivel una tarde, quizá dos, pero no en cuarenta, como lo hacen las figuras del toreo. Esta es la profesión más dura del mundo y yo no me veo preparado para afrontarla. Esto no es un final, si no un comienzo como aficionado. Amé, amo y amaré el toreo por encima de todas las cosas. Sólo quiero agradeceros el apoyo, el cariño y la fuerza que me habéis dado y, cómo no, agradecer a los maestros y compañeros de la escuela el trato recibido. Y lo que me han enseñado, más que nada en lo personal. Me siento más que feliz y que orgulloso, siempre he sido fiel a mí mismo. Lo dicho, gracias a todos y nos vemos en el tendido.”










Aficionado
31 julio, 2016Es una decisión muy personal y además muy valiente, desde aquí te doy las gracias por las buenas tardes que nos has ofrecido, suerte en tu nueva emprenduria y sobre todo nunca dejes de amar esta profesión porque cuando se ha pegado un primer pase aunque sea a una becerra algo se mete en el cuerpo y eso es algo que nunca se olvida.
Suerte