Las cosas por su base

El Fandi y Luque salen a hombros en Alicante con una buena corrida de Juan Pedro Domecq.

Alicante, 22 de junio
Tercera de abono. Media entrada.

Toros de Juan Pedro Domecq, bien presentados y de buen juego.

El Fandi (de crema y oro), oreja y oreja con aviso.
Sebastián Castella (de negro y oro), ovación con dos avisos y oreja tras aviso.
Daniel Luque (de blanco y plata), oreja tras aviso en los dos.

De las cuadrillas destacó Iván García


Paco Delgado

Fotos: Verónica Soriano

 

De la nómina de triunfadores del tercer festejo del abono fogueril, al primero que hay que destacar es al ganadero, que sirvió la base para que los de coleta se luciesen; Juan Pedro Domecq lidió un encierro muy bien presentado y con su seriedad, noble, con fijeza y sirviendo en bandeja el triunfo de sus matadores.

Recibió El Fandi a su primero con dos largas de rodillas, sacándole luego a los medios con verónicas de buen trazo, tramitando el tercio de varas con un picotazo testimonial antes de poner en práctica su derroche de facultades físicas para banderillear sobrado y espectacular. Luego, poca cosa. Mucha rapidez, falta de acople, dudas, enganchones… lo mejor: la brevedad. Y la estocada con que tumbó a un toro que tuvo fijeza y buen son.
Con el cuarto repitió el guión casi de pé a pá, con buena parte de su faena de rodillas, dando mucha fiesta a la gente y sin grandes apuros ante un ejemplar nobilísimo y pastueño que sólo le puso pegas a la hora de matar.  Aunque más pegas le puso el presidente, que no concedió la segunda oreja que pidió la gente, tratando de mantener un mínimo de seriedad en una plaza por momentos enloquecida.

Se lució Castella a veroniquear a su primero, al que cuidó tanto en el caballo que llegó a la muleta cabeceando y con cierta brusquedad. El de Beziers, muy firme, supo canalizar el empuje de su oponente en un trasteo extenso (escuchó ya un aviso antes de montar el estoque), limpio por el pitón derecho y más embarullado al natural, si bien con muletazos también largos y mandones.
Le costó acoplarse con el más anovillado quinto, permitiendo enganchones y hasta algún achuchón, haciéndolo todo con mucha velocidad y sin tener claro el camino, teniendo que recurrir al arrimón para calentar el ambiente.

El tercero, que tuvo poco fuelle en los primeros tercios, sacó luego celo y empuje, dosificando con inteligencia Luque la fuerza del toro, dándole la distancia que pedía y sin agobiarle hasta sacarle todo lo que tuvo. Se llevó una oreja a pesar de que la estocada fue defectuosa y escuchó un aviso antes de que el animal doblase.
El jabonero que cerró plaza peleó con ganas en el peto y acusó luego ese empeño, llegando al último tercio muy justito. Luque dejó ver su enorme capacidad y lo hizo todo él, metido entre los pitones para sacar partido y salir a también hombros.

 

 

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.