Manzanares, que repite éxito, y Cayetano salen a hombros en Alicante ante una manejable corrida de Juan Pedro Domecq.
Alicante, 25 de junio.
Segunda de Feria en Homenaje al Maestro Manzanares en su 50 Aniversario de Alternativa.
Lleno, con las 4.000 personas permitidas dentro del protocolo anti Covid-19.
Toros de Juan Pedro Domecq, manejables, en conjunto.
Enrique Ponce (de grana y oro), ovación y oreja tras aviso.
José María Manzanares (de añil y oro), oreja y oreja.
Cayetano (de azul pavo y oro), oreja y oreja.
Miguel de Clara
Fotos: Verónica Soriano
La belleza del toro bravo se asemeja a la de las Hogueras. En este año, sin éllas, todavía se acrecienta más esa sensación. Si se desploman ante el fuego purificador, cuatro de los toros de Juan Pedro Domecq, doblaron solemnes ante las estocadas que les propinaron Jose María Manzanares y Cayetano.
Abrió plaza Venturoso-140 con el que Ponce apenas se pudo lucir ante una renuente y desclasada embestida. Al cuarto, Tritón-118, lo quitó por chicuelinas antes de una faena que alcanzó su mayor cota con las poncinas finales y el toreo, caro de ver en él, genuflexo y a punto de ser arrollado. El reconocimiento del público le recompensó por no habérsele concedido el segundo apéndice.
Manzanares se aplicó en la técnica más que en el lucimiento para dominar a Piropo-135, un toro falto de transmisión y al que cuajó mejor con la izquierda, aunque sin la pretendida ligazón. Así era la condición del astado. Reñido con el temple de la muleta del alicantino fue también Greñudo-179, que punteaba al final del embroque. Lo templó a media altura para paliar las desclasadas embestidas. Dos espadazos y como dos hogueras se derrumbaron los de Juan Pedro Domecq.
Cayetano fue exigente con Hurtador-208 en el comienzo de la faena de muleta y su oponente respondió con un viaje corto y sin entrega, lo que sí hizo el torero dispuesto desde que se abrió de capote. Lo mismo ocurrió en el sexto, Vándalo-47. A las embestidas descompuestas, respondió con casta torera, con temple para rematar con el toreo, poco usual en los tiempos que corren, a dos manos.












