No es nueva la acogida de la cosa taurómaca en este centro del conocimiento y foco del pensamiento que reside en la Academia de Mérida, la Ciudad de los Caballeros, si bien, y con motivo del cincuentenario de la inauguración de la plaza de toros Monumental “Román Eduardo Sandia” y de la celebración su XLIX Feria Internacional del Sol, ha tenido a bien invitar a Juan Lamarca a dar el discurso taurino en su sede y ante los académicos que la integran, profesionales representativos de las distintas áreas del conocimiento y su ámbito de acción comprende lo regional, lo nacional y lo internacional.
El ponente en un interesante y ameno recorrido histórico hace aparecer, pensadores, tratadistas, ensayistas, teóricos, intérpretes, o grandes escritores, y entre los que se hallaban grandes aficionados, o los no menos grandes detractores, los neutrales, y hasta los ambivalentes… pero que su posicionamiento frente a la realidad de la Fiesta de los toros la envolvía con un halo de relevancia al ser objeto de estudio y opinión por parte de la intelectualidad, no siempre exenta de la polémica, y que no es exclusiva de los tiempos que corren aunque por distintos motivos, y he ahí la ininterrumpida batalla entre defensores y detractores de la fiesta brava.
Finalizó Juan Lamarca de forma sentida y emotiva, parafraseando al poeta venezolano Andrés Eloy Blanco.









