Dio una vuelta al ruedo en la segunda novillada de la Feria de Otoño.
Las Ventas, 6 de octubre.
Segunda novillada de la Feria de Otoño.
Media entrada.
Novillos de Vadellán y de Antonio López Gibaja.
Yon Lamothe, silencio y silencio.
Diego García, palmas y silencio.
Jorge Martínez, vuelta al ruedo y silencio.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Variedad y distinto comportamiento pudo verse en los ocho novillos que pisaron el albero de Las Ventas. Los de Valdellán primero y segundo, ambos con poca presencia, escaso recorrido uno y falta de fuerza el otro, un tercero noble y un cuarto difícil. Los de López Gibaja el quinto noble y con recorrido, sexto y sexto bis devueltos y un sexto tris deslucido con poca fuerza. No lo tuvo fácil Yon Lamothe con ninguno de su lote, el peor de la tarde. Diego García mostró decisión en su primero y no exprimió todo lo que le pudo dar su segundo. Jorge Martínez estuvo a punto de haber cortado una oreja que le negó la presidencia y con el otro bastante hizo con mantenerlo en pie.
Yon Lamothe se esforzó con el capote para saludar a su primero. Lo intentó con la muleta y aunque fue noble en la segunda serie empezó a cabecear, mostrar genio y embestir con la cara alta. Aún así por el derecho en la tercera tanda se fue acoplando. Por el izquierdo las series fueron cortas, sufrió enganchones y no terminó de correr bien la mano ante la irregularidad de la embestida. El escaso recorrido y la incerteza del utrero impidió toreo de lucimiento. Mató de estocada larga. Con su segundo, berrendo en cárdeno, también de Valdellán toreó con series cortas por ambos pitones. Por el derecho ligó las series, se colocó bien e intentó dar profundidad a los muletazos. Por el izquierdo se tragaba uno y al segundo ya estaba cortando el viaje; pasaba sin transmisión inclusive cuando bajó el engaño. Soso y difícil resultó el novillo. Mató de estocada tendida y caída seguida de otra estocada. Escuchó un aviso.
Diego García recibió con ajustadas verónicas a su primero. Brindó al público. En la segunda serie con la izquierda el novillo perdió las manos. Por el mismo pitón dio muletazos de calidad. Con la derecha consiguió ligarlos y sin agobiar entre tandas aguantó el novillo lo suficiente para finalizar con la zurda corriendo bien la mano. Mató de estocada larga atravesada. A su segundo lo saludó por verónicas semigenuflexo ganando terreno hacia los medios. Voluntad demostró en las series ligadas por la derecha pero le faltó dar profundidad al muletazo. El astado se le quedaba cerca sin terminar de pasar obligando a irse de la suerte al torero. Por el izquierdo los muletazos fueron de a uno, con trazo completo y remate por bajo. Mató de cinco pinchazos, dos medias, estocada y dos descabellos. Escuchó dos avisos.
Jorge Martínez recibió a su primero con seis templadas verónicas de buen trazo con garbosa media de remate. Brindó al público. Nobleza, calidad y fuerza justa tuvo el novillo. Perdió las manos al inicio con la muleta. La serie de calidad por la derecha con precioso cambio de mano nos dio pistas sobre lo que podíamos ver a continuación. Al cambiar a la izquierda la presentación, el cite, el encaje, la largura y el dejarlo por detrás conectó con el público. Otra serie de tres por el mismo pitón a media altura y larguísimo remate de pecho seguido de otra tanda, también con la izquierda, de cinco muletazos de a uno con reposo y torería, remate con ayudado por alto y final con uno al desmayo arrancó fuertes aplausos del público. Mató de estocada de efecto rápido. Incomprensiblemente el presidente no concedió oreja. Escuchó una fortísima ovación y dio la vuelta al ruedo. Su segundo bis fue devuelto. Su segundo tris tuvo poco fuelle. Templó con la muleta. No tuvo suerte con la espada y el verduguillo. Escuchó un aviso.









