Un gran aficionado y un tipo entrañable.
Ayer viernes, 3 de diciembre, falleció en Valencia, a los 81 años y a causa de un cáncer de pulmón, Francisco Domínguez, gran aficionado, hijo del carnicero contratista de la carne de la plaza de toros de Valencia durante muchos años y él mismo empleado del coso de Monleón en labores de enlace con la prensa.
Por expreso deseo suyo, sus cenizas serán esparcidas en el coso de Monleón.
Una gran persona cuya muerte sentimos profundamente y al que ya echamos en falta.









