Ayer falleció en Aguascalientes, Manuel Espinosa “Armillita”, a los 77 años de edad y a causa de un cáncer que sufría desde hacía muchos años, y que en los últimos meses causó tantos estragos en su estado de salud que lo mantuvo postrado en el hospital.
Nació en Lisboa, Portugal, el 14 de septiembre de 1939, cuando sus padres, el maestro Fermín Espinosa “Armillita”y su primera esposa, Ana Acuña, regresaban de Europa al estallar la Segunda Guerra Mundial, si bien a los cuatro días embarcó para Méjico.
Tras finalizar la carrera de arquitectura decidió hacerse torero, una vez que había cumplido con aquel requisito que la había impuesto su madre de tener un grado universitario, debutando como novillero el 24 de mayo de 1964 en la plaza limeña de Acho.
En España se presentó en la Monumental de Barcelona, en la temporada de 1965, donde alternó con Paco Pallarés y El Monaguillo, con ejemplares de Carlos Urquijo.
Tomó la alternativa en la plaza “El Paseo” de San Luis Potosí, el 20 de noviembre de 1965, de manos de Joselito Huerta y ante el testimonio de Raúl Gracía, con el toro “Potosino”, número 80, de Santo Domingo. La confirmación en Monumental de Méjico tuvo lugar el 19 de diciembre, siendo su padrino Manuel Capetilloy de testigo, Jaime Ostos, que también ratificó su doctorado ese día. El toro de la ceremonia se llamó “Pichoncito”, con 446 kilos, y pertenecía al hierro de Santacilia.
Se retiró de los ruedos en el coso de Insurgentes el 23 de febrero de 1992, toreando con Mariano Ramos y Roberto Domínguez. Esa tarde se lidiaron ejemplares de tres hierros distintos: Tequisquiapan, Fernando de la Mora y La Gloria.
Antes, en 1982, ya había fundado una ganadería con vacas de Valparaíso, José Julián Llaguno y San Martín y, posteriormente fue apderado de toreros como fabián Barba o Luis Bolívar.









