El pasado sábado falleció en Játiva, a los 89 años de edad, Antonio López Barberá, persona muy conocida en esta ciudad y un gran aficionado.
Antonio López estuvo siempre muy vinculado al mundo de los toros. Quiso ser novillero y luego torero, hasta que su padre se lo quitó de la cabeza y le puso primero a trabajar como chófer y más tarde le hizo estudiar óptica.
Formó parte del Patronato de la plaza de toros de Játiva durante los años de mayor esplendor del coso, bajo la dirección de Enrique Grau y antes con el padre de éste. También ejerció como apoderado y fue mentor del novillero Guillermo Descals.
Además contribuyó de manera notable a la recuperación de la historia local de los toros, escribiendo la más completa biografía del torero setabense más importante de la historia de esta ciudad, Joaquín Sanz “Punteret”, trabajo en el que se enfrascó durante más de 30 años viajando incluso a Montevideo, ciudad donde el matador murió en 1888 a consecuencia de una cornada recibida en la plaza de La Unión por un toro de Felipe Victoria.









