Final del certamen de novilladas sin picadores “Camino hacia Las Ventas”, en su XIV edición, con astados de Guadajira, bien presentados, comportamiento diverso, manejables, que dieron juego salvo el sexto. Israel Guirao fue declarado triunfador por su poderoso toreo de capote, muleta, colocación, cercanía y dominio, rubricado frente al mejor novillo, quinto de la tarde (segundo de su lote); en su primero escuchó dos avisos y, aunque templó con capote y muleta, el uso de los aceros alargó la finalización de faena, transcurrió el tiempo y a punto estuvo de ser devuelto el novillo. Joaquín Manzur no terminó de conectar con el público en el que abrió plaza, en el otro careció de transmisión suficiente su toreo para poder remontar. Marco Peláez destacó recibiendo por verónicas y asentándose al pasar de muleta a su primero, siendo ovacionado, el último de la tarde no ayudó.
Miguel Ángel Herráiz
Foto: Plaza 1
Joaquín Manzur tuvo un primero suelto de salida que no se empleó en el capote. Brindó al público. Inició de rodillas junto a tablas mostrándolo, por ambos pitones, con decisión y valor llevándolo hasta los medios. Por el derecho adelantó la mano pasándolo en series mandonas. Con la zurda no terminó de acoplarse a la movilidad y bravura del astado. Impactantes fueron las manoletinas de rodillas abrochando con el ceñido de pecho. En su segundo tragó estirándose en las verónicas de recibo. Entregado quitó con dos verónicas, farol en pie y cercana gaonera. Brindó al público. A la muleta acudió con prontitud y codicia pasándolo con temple por el derecho y algo despegado. Por el izquierdo lo mostró con cercanía ligando con el reconocimiento del público.
Israel Guirao templó estirándose por verónicas al recibir a su primero, rematando con excelente media y revolera. Destacó quitando por enjundiosas chicuelinas. Inició de muleta en los medios con pase cambiado por la espalda. Intentó hacer las cosas bien bajando la mano por el derecho, dejándosela en la cara, tirando y ligando. Por el izquierdo tardeó, le costó desplazarse haciéndolo en menor medida que por el otro pitón. Finalizó con toreo de cercanías destacando en dos circulares de buena factura. Saludó al segundo de su lote, enclasado y mejor de la tarde, con una larga cambiada de rodillas junto a tablas, incorporándose para templar con poderosas verónicas ganando terreno, rematando con una importante media a pies juntos. Brindó al público. Con la muleta se puso en el sitio por el derecho pasándolo en series lentas, ligando con tranquilidad y abrochando al hombro contrario. Por el izquierdo lo desplazó con verticalidad, reunión, alargando el brazo y dando profundidad a los muletazos. Las dos ceñidas bernadinas, la arrucina final y la estocada pusieron al público en pie.
Marco Peláez templó por lentas verónicas en los medios a su primero, rematando con excelente media. Quitó Guirao con ceñidas gaoneras en el centro del ruedo, vistosa revolera y remate a una mano. Replicó Marco plantado por gaoneras, cayendo hacia atrás, haciéndose el autoquite e incorporándose instrumentando una gran media. Brindó al público. Con la muleta ligó con quietud por el derecho a media altura. Por el izquierdo tuvo que perderle pasos para mantener la continuidad. A portagayola fue a recibir con un farol al último de la tarde. En la muleta fue deslucido, no ayudó, terminó rajándose y aunque lo intentó con entrega y denuedo no le dio opción alguna







