Grave cornada para Ginés Marín

Curro Díaz y Álvaro Lorenzo se llevaron una oreja por coleta.

Las Ventas en Madrid, 15 de mayo.

Octava de abono.

Más de tres cuartos de entrada.

Toros de El Parralejo y un sobrero, segundo, de José Vázquez.

Curro Díaz, ovación, silencio y oreja.

Álvaro Lorenzo, silencio y oreja.

Ginés Marín, ovación. Fue cogido por su primero, sufriendo una cornada en el tercio medio del muslo derecho, con orificio de entrada por cara anterior y con dos trayectorias: una ascendente de unos 25 centímetros que alcanza el anillo inguinal y contusiona la arteria femoral, y otra transversal de 20 centímetros que lesiona el recto anterior y presenta orificio de salida en cara lateral del muslo. Es intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general y traslado al Hospital La Fraternidad Muprespa. Pronóstico grave.

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Octavo festejo de la Feria de San Isidro 2022 con toros de El Parralejo y un sobrero de José Vázquez para Curro Díaz, Álvaro Lorenzo y Ginés Marín que fue herido por su primero.

Siete toros salieron al ruedo de Las Ventas en el día del patrón capitalino. Seis de El Parralejo permitieron: cortar una oreja a Curro Díaz y Álvaro Lorenzo, herir de gravedad a Ginés Marín en el único que estoqueó y devolver al segundo que fue sustituido por un sobrero de José Vázquez que no terminó de dar opciones. Los dos toros restantes no fueron de triunfo de triunfo pero sí permitieron de ponerse delante.

Verónicas de buen trazo fueron las de saludo de Curro Díaz a su primero que empujó y romaneó en la primera vara. Álvaro Lorenzo ni se movió en el quite por gaoneras que realizó en los medios. De riesgo fueron los pares de Óscar Castellanos, su compañero Manuel Muñoz “Lebrija” a punto estuvo de ser cogido. Curro lo toreó por ambos pitones. Con la derecha citó de largo desde el tercio y logó dos series con ritmo, sentimiento y belleza sin obligar al astado. Por el izquierdo pasó con intermitencia. Reanudó con la otra mano y consiguió una serie lenta, profunda, con relajo y expresión artística. Mató de estocada que produjo derrame. Su segundo no dio opciones con el capote. José Luis López “Lipi” se desmonteró en banderillas. En la muleta Cabeceó desde la primera serie y aunque lo sacó para el tercio solo permitió darlos de a uno y soltando la cara. Por el izquierdo no tuvo recorrido. Metió la espada con habilidad. Silencio. En su tercero, que mató por cogida de Ginés Marín, ligó a la verónica perdiendo pasos para poder ligar. En el caballo perdió las manos. La escasez de fuerza obligó a Curro a distanciar las series para dosificar el esfuerzo del toro. Lo diseñó con series cortas, a media altura, ligadas y remate sin bajar la mano. Por el izquierdo hubo reunión, mando, verticalidad y cadencia que el público apreció. Mató de estocada. Oreja pedida con insistencia.

El según bis, sobrero de José Vázquez, manseó, se agarró al suelo y no permitió lucimiento por el derecho. Con el izquierdo tardeó pero se dejó más, permitió ligar y templar las series las series con intermitencia. Mató de pinchazo y estocada honda. Escuchó un aviso. Aplausos leves. Con su segundo templó en el capote. Con la muleta toreó despacio y destacó en los medios con la derecha ligando, bajando la mano, cambio final y remate de pecho. Finalizó con bernadinas de riesgo junto a tablas. Mató de estocada. Oreja.

Ginés Marín se estiró por verónica en su primero. Inició semigenuflexo la faena de muleta. Una vez probado se la puso por el derecho le empitonó, volteó, cayó de mala manera y con cornada en el muslo derecho y trayectorias de 25 y 20 centímetros. Desde el tendido le decían que se fuera a la enfermería y el torero con la muleta en la izquierda hizo gestos con la derecha de calma, calma. Siguió en la cara del toro, lo mató y entró por su propio pie en la enfermería. Mató de estocada larga. Aplausos, ovación y saludo.

¿Cabe mayor responsabilidad, entrega y valentía?