El torero albacetense Rubén Pinar logró cuajar ayer una gran actuación en la plaza madrileña de San Martín de Valdeiglesias, donde a punto estuvo de indultar a un toro de Baltasar Ibán.
Rubén Pinar, que cortó una oreja de cada toro de su lote, fue el gran triunfador d ela corrida celebrada ayer en San Martín de Valdeiglesias y a punto estuvo de lograr el indulto del sexto toro de la tarde, al que cuajó de principio a fin. Hubo, incluso, alteración de orden público en el tendido al negarse en rotundo la presidencia a perdonar la vida al astado. Toque de atención, pues, del de Tobarra a las puertas de Madrid, donde toreará en dos semanas.
Con él actuaron Eugenio de Mora y Rafaelillo, que pasearon una oreja cada uno.









