Para él fueron las más fuertes ovaciones de la novillada de la Feria de Otoño.
Las Ventas, 5 de octubre.
Dos tercios de entrada.
Novillos de Fuente Ymbro.
Jorge Molina, ovación tras aviso y silencio tras aviso.
García Pulido, ovación tras aviso y ovación.
Cristiano Torres, silencio tras aviso y silencio.
Miguel Ángel Herráiz
Foto:Plaza 1
Novillos de Fuente Ymbro bien presentados y de dispar juego que no terminaron de romper. El mejor fue el segundo de la tarde que correspondió a García Pulido quien demostró nivel frente a un novillo que humillló y tuvo poco fuelle, el suficiente para templar y torear con lentitud. Distinto se le vio en el otro, peligroso ejemplar que le levantó del suelo, ante el que tuvo que emplearse con decisión y valor para poder conectar con el público. Jorge Molina tuvo el peor lote. Su primero irregular no ayudó pero lo intentó frente a este discontinuo ejemplar. Le puso ganas en el otro, peligroso por el pitón izquierdo. Cristiano Torres confirmó y no escatimó entrega en ambos arriesgando en los muletazos de rodillas al final de su faena al sexto de la tarde, saliendo afortunadamente por su propio pie.
A Jorge Molina no le dio su primero opción en el saludo con el capote por falta de entrega, impidiéndole estirarse por verónicas. Brindó al público. En la probatura inicial semigenuflexo junto a la raya de picadores presentó una embestida discontinua y sin transmisión. No fue claro y levantó la cara al final del muletazo. Por el izquierdo pudo ligar algunos deslucidos por la sosería del astado. Fue a menos y terminó parándose. En el otro por el derecho dio algunos de calidad. Por el izquierdo se venía recto y con peligro, parándose, midiendo y embistiendo al paso.
García Pulido a su primero solo pudo saludarle con dos verónicas porque no se dejó fijar y continuó suelto. Brindó al público. En terrenos del tercio cuajó por el derecho un par de tandas bajando la mano y con transmisión que fueron jaleadas por el respetable. Se dio cuenta que había que reposar entre series para que le durara. Instrumentó dos naturales ligados, el último largo, despacioso y circular. Continuó por el mismo pitón y solo los admitió de a uno. Sentidos fueron los ayudados por alto y excelente la trincherilla final. A su segundo lo recibió con estéticas verónicas y vistosa media. Brindó al público. Comenzó con cinco emocionantes muletazos de rodillas y remate de pie con el de pecho. Por el izquierdo tuvo que corregir terrenos, remató arriba y el novillo soltó la cara. Volvió al pitón derecho y en un parón aguantó y fue volteado. A continuación el utrero se mostró áspero y peligroso. Finalizó por arriesgadas bernadinas.
Cristiano Torres mostró predisposición y ganas ante su desrazado novillo de presentación. Exigió desde el comienzo con la muleta. En vez de cuidarlo lo intentó con intensidad, en la corta distancia, poniéndose el astado a la defensiva y a soltar la cara. Terminó siendo levantado del albero pero pudo continuar la lidia. El último de la tarde se quedó corto en la pañosa por ambos pitones y embistió con la cara alta. Finalizó por arriesgadas manoletinas de rodillas.









