Fernando Adrián: “Hay que vivir dedicado a la profesión”

El matador de toros madrileño Fernando Adrian cortó dos orejas en Madrid la tarde del 31 de mayo, lo que le permitió salir por la puerta grande de la plaza de Las Ventas. Tuvo enfrente dos exigentes, aunque buenos toros de Santiago Domecq, que le permitieron alcanzar el triunfo.

Enrique Amat
 
Fue una tarde en la que se juntaron muchas cosas. Venía siendo una feria difícil por las complicaciones del tiempo, la lluvia y el aire que hizo muchas tardes. Y ese día se juntaron muchas cosas buenas. El tiempo fue magnífico. Y luego saltó al ruedo una corrida exigente, pero que tuvo emoción y que transmitió mucho. Para mí fue una tarde completa y que siempre recordaré con cariño.”
Se puede decir que supuso la primera gran culminación de una carrera como la suya, con ya diez años de alternativa.
“En esta profesión, se vive por y para ella y te sacrificas por el toro, que es el animal más grandioso que existe y que nos da la oportunidad de crear muchas cosas. Una carrera en la que durante muchos días, meses y años, vives muchos momentos que resultan  realmente duros. Pero a pesar de ello, hay que vivir dedicado a la profesión. Y eso al final tiene su recompensa. Esta puerta grande viene por todo lo que he luchado y todos los días duros que he pasado. Días duros que también te dan paso a poder tener gloria. Todo merece la pena. La vida no es fácil para nadie. Torear con entrega y verdad es lo que te permite triunfar. Y si Dios te da una ayuda necesaria cuando intentas hacer las cosas bien y respetas a los toros, llega el éxito. Esta puerta grande es un paso más en mi carrera. Me va a permitir abrirme puertas y que me den entrada en las ferias importantes.”
Decía Paquirri, que es importante sabe aguantar y esperar. Y que hay que conseguir siempre que las cosas te pillen preparado.
“Así es. Hay que creer en uno mismo, esforzarse y luchar. Y así los triunfos igual vendrán. Yo, la tarde del día 31, tuve dos toros buenos. El primero fue muy exigente y duro y con él había que tragar mucho, pero tenía emoción. Y el quinto fue muy bueno, pero había que torearlo bien. Sobre todo, teniendo en cuenta la exigencia de Madrid. Que te demanda precisión, exactitud y hacer las cosas bien. Lo que me llevo de recuerdo son los olés de esa plaza, que son inigualables. Y poder cuajar un toro en Madrid, en la plaza de mi tierra, fue algo excepcional. Fue una buena tarde en lo personal y en lo profesional. Yo todavía estoy en una nube, asimilando aquello. Y además, saber que me puede abrir las puertas para torear con las grandes figuras.”
Al final, Madrid es Madrid.
“Pues sí, es una plaza dura y exigente, una plaza que marca tendencias, por eso es la más importante del mundo. Y es la que marca el escalafón. Yo lo tenía en mis objetivos. Allí se da importancia a las cosas, porque dan mucho valor a lo que se hace bien delante del toro.  El triunfo me permitió entrar en la beneficencia, que se dice es la corrida más importante del año. Pero para mí todos los días que me visto de torero son importantes. Hay que estar bien cada tarde para abrirse uno las puertas. Para entrar en los buenos carteles. En la beneficencia han toreado todas las figuras del toreo en su momento. Al final, lo bonito no es solo la beneficencia, sino poder entrar en el circuito de las grandes ferias, donde no es nada fácil entrar. No es nada fácil llegar a ello. Y tampoco es nada fácil mantenerse, eso es lo realmente decisivo.”
Un sueño que tendría desde chico, cuando le surge la afición.
“Mi abuelo llegó a ser novillero, pero apenas le conocí. Había afición en mi familia porque íbamos a los encierros y a las capeas y me apunté a la escuela de Madrid con un primo mío. Luego surgió la del maestro Juli, que me pillaba más cerca y allí me fui. Porque la tenía cerca de casa. Y en la escuela empecé a madurar, y a darme cuenta de lo que realidad era esta profesión que había empezado como un juego, y asumiendo que lo que tenía que hacer era consolidarme en ella. Afrontar sus riesgos y ser consciente de los sacrificios que había que afrontar.”
Su preparación fue buena  porque luego, de novillero con picadores, toreó en todas las plazas importantes
“El primer año estuve en todas las plazas de primera tras debutar en una feria como Olivenza. Estuve en Madrid, en Barcelona, donde protagonicé  la última salida hombros que hubo en esa plaza antes de cerrarla. Nimes, el Zapato de Oro de Arnedo indultando un toro de Ibán, Guadarrama, un rabo en Algemesi….Todo fue muy encarrilado y tuve una trayectoria bonita. Esta profesión es un no parar. De todas maneras, y aunque vayan las cosas bien, hay que mantenerse en el día a día. Nunca tienes nada solucionado, aquí no se tiene todo resuelto. Hay que ir día día y paso a paso y revalidar lo que se ha hecho el día anterior.”
Eso le llevó a tomar una alternativa de lujo en Ávila con dos figuras del toreo.
“Fue el 15 de julio de 2013. Y tuve la satisfacción de que me la diesen el Juli y Perera, a quienes les. tengo que estar muy agradecido. Se dio la oportunidad de tomarla en Ávila y me pareció muy bien. Sobre todo porque mi padrino iba a ser El Juli. En su escuela me formé, y también en su casa, donde pasé mucho tiempo.  Hice mucho campo con el maestro. Allí me hice torero y un hombre. Estar arropado por una figura del toreo cuando empiezas es algo grande. Crecí mucho a su lado. Le he admirado siempre. Y es un lujo que me diera la alternativa. No me acuerdo muy bien lo que me dijo, pero estar a su lado era un estímulo y un ejemplo. Tengo muchas cosas para agradecerle. Que la máxima figura del toreo, por lo que ha hecho y lo que es, estuviera conmigo fue algo grande. El Juli tiene un nivel de otra galaxia. Eso me hace venirme arriba. Su ejemplo me hace motivarme para saber dónde puede estar mi tope. Siendo consciente del nivel que marcan las figuras, pero es lo que te hace crecer. Aunque no sea fácil estar a la altura. “
La confirmación de alternativa también fue de lujo con Manzanares y Roca Rey  y toros de Victoriano del Río.
“Por supuesto, son carteles soñados. Son tardes muy especiales ya que uno vive para estar ahí. Si no estuviera capacitado para estar en las grandes ferias y competir con ellos y conmigo mismo, no estaría. Lo bonito es tratar de llegar allí y una vez conseguido, mantenerte.”
La Copa Chenel ha sido un oxígeno para su carrera y la de muchos toreros.
“Hay que estarle muy agradecido. Porque nos hemos podido dar a conocer muchos compañeros que por circunstancias no toreábamos. Y encaminar nuestra carrera. Cada día la copa tiene más repercusión y va creciendo este certamen. Y hay que destacar dos casos. Dos toreros como Francisco de Manuel y yo mismo, aunque esté mal citarme, que nos ha dado la oportunidad de darnos a conocer y llegar a mayores metas.”
Defínase como torero.
“Cada torero es diferente. Aquí caben todos. Yo lo que quiero es ser capaz de entregarme y hacer las cosas de verdad frente al toro de verdad. Abandonarme y sentir el toreo. Me gusta poder cuajar los toros.Eso es lo que me motiva. Estar la altura de las circunstancias. Entregarme y abandonarme. Emocionarme yo y ser capaz de transmitir esa emoción a los tendidos.”

Nacido en Valencia en 1959.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa de Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.