Enterrado sin funeral el puñetero bombo

Sin entierro público, sin funeral, en silencio total, o sepulcral, que es lo que viene al pelo. Sin nadie que lo eche de menos. Nació y murió en 9 meses. Concebido en la de Otoño  2019 y parido a los nueve meses, justo en la de San Isidro 2019. Enterrado sin funeral y, claro, sin darle bombo al puñetero bombo.

Ricardo Díaz-Manresa

No hizo ninguna falta aunque la sociedad papanata de este momento enloquecido, y muy posiblemente equivocado, le diera un recibimiento espectacular. Algunos, los menos, de buena fe. Otros que hablan y escriben en los llamados lugares mediáticos (lo de medios informativos vamos a olvidarlo hasta que resuciten) aclamado porque venía muy bien y no les fueran a quitar el pase (o los) y dejar de ir gratis a los toros. Nada de oposición y larga vida a la coba continua.

Positivo y verdad fue en la de Otoño 2019 porque se habló más de toros en una feria que sigue siendo una desconocida.

Mentira que tirara del abono el bombo con mucho bombo porque el tirón estaba en las dos tardes del reivindicativo y luchador en ese momento, el  muy conocido Alejandro Talavante, al que por casualidad le tocó el encierro menos apetecible : los adolfos. Los demás carteles se pudieron hacer como este Otoño. A todos los demás les daba igual estar en un cartel de la feria. Aparecer como fuera.

Y llega San Isidro y a los nueve meses se parió otro bombo. Más raro e ilógico que el anterior. Diez ganaderías y diez toreros cabeceras de cartel. Pocas figuras voluntarias –Ponce, Perera y Roca Rey- y otras que dijeron que nones, como Morante, Manzanares y El Juli, que al final tragó, fuera de bombo, sustituyendo y para llevárselo, e hizo bien, y para no dejar el abono no en bombo sino en pelotas. Se reunió para las otras tardes de bombo  a toreros de segunda o inferior categoría alguno de los cuales vendría obligado y otros hasta  se habrían puesto de rodillas para que les prometieran tres tardes en San Isidro, lo que así ocurrió, feria que fue la peor planteada desde 1974, la más pobre, pero que salió  milagrosamente bien.

Y otro milagro, vaya hombre, el torero más en boga, Roca Rey, es obsequiado con el bombo con la única corrida especial, la de Adolfo. También Adolfo. Otra casualidad. Porque las otras 9 las habrían toreado todos. Sin problemas. Con bombo, sin bombo, medio bombo, mucho bombo o autobombo. El bombazo fue el bombo de Roca Rey.

Y este año, pobre bombo, ¿dónde estás? Muerto. Don Simón acabó con todo el sifón y el bombo puñetero ya no hacía ni puñetera falta. Y por eso lo mató, sin plañideras y ni una sola voz de los que lo aclamaron con el mayor de los entusiasmos el año pasado. Vivir paras ver.

¿Por qué no has contratado seis vacadas de las menos simpáticas y has invitado al bombo, que está muerto de asco, al transfigurado Ferrera, y a los triunfadores isidriles Perera y  Ureña?. A los demás sólo les quedaba tragar.

Pero don Simón, agotado ya todo el sifón, la espuma y el celofán, cree conveniente convertir lo que antes era imprescindible y una gran idea de modernidad en un olvido espectacular, adiós sin dolor al engañoso o engañabobos de las versiones de otoño y mayo. Ya es todo muy engorroso.

Nació en Cartagena en 1944.
Director del Telediario de la 2ª cadena “Redacción Abierta” en las temporadas que permaneció en antena.

Jefe de corresponsales en el extranjero.

Responsable de Cultura de los telediarios del fin de semana.

Director adjunto de la revista de RTVE Mensaje y Medios.

Director del programa “Toros 2” en la Segunda Cadena de TVE.

Director durante dos años del programa icono taurino de RNE “Clarín”, el más antiguo de la cadena.

Desde su fundación en 1993 está entre las firmas de AVANCE TAURINO (Periódico digital y de papel, editado en Valencia y en todas las provincias y ciudades destacadas de la Comunidad Valenciana y también en Albacete).

Como especialista en Semana Santa colabora en diversas publicaciones de SEVILLA y CARTAGENA. Y ha televisado como comentarista gran número de procesiones.