“Si, si, si, primera salida en hombros en Algemesí”. Y es que este bondadoso público de Algemesí, lo estaba deseando.
Tras el negativo comienzo de feria, bastaron dos faenas voluntariosas, y en determinados momentos con cierta brillantez de Mario Palacios, para que se embolsase una oreja de cada uno de sus oponentes, que le permitieron salir en volandas al final del festejo.
Novillos de Aida Jovaní, quien presenció el festejo junto a su padre. Conjunto de desigual presentación, pero de buen juego en conjunto. El segundo fue el garbanzo negro, por su falta de fuerzas. Se cayó antes de ir al caballo, y muchas veces más después de ser masacrado en varas, así como el resto de los novillos.
Carlos Ochoa, pudo perder algún trofeo por los seis descabello que precisó para acabar con su primero. En el otro tampoco anduvo lucído con los aceros.
El rejoneador Raúl Martín Burgos, se pasó en el metraje de clavar madera en el astado. Sobre todo cuando quiso clavar banderillas a dos manos. Se silenció su excesiva labor.
Algo insólito en el paseillo, uno de los caballos de los picadores, se echó un par de veces y hubo que levantarlo a duras penas. En equino no estaba por la labor de llevar sobre sus lomos a los del castoreño, que una vez más picaron mal, hicieron la carioca, y masacraron a los novillos, ante el evidente disgusto de la ganadera y su progenitor.
Ochoa en una de sus desplantes, tiró los trastos al suelo, muleta y estoque, Alguien que estaba cerca de mi comentó con sorna, “para lo que le sirven…”
El ayuda del rejoneador, que portaba una toalla en la mano, no cesó de hostigar al caballo. Hubo que amonestarle desde el burladero donde se sitúa el delegado gubernativo.
La banda interpretó:
Pan y toros
Gallito
Lagartijilla
Fiesta en Benidorm
La Entrada
y Churumbelerías, el pasodoble preferido `por mi nieto Lucas, que sigue la feria de Algemesí a través de Avance Taurino desde la ciudad francesa de Pau.









