Oreja de ley, para el peruano Roca Rey.
Que pudieron ser más, al menos dos del sexto, si las armas toricídas hubieran funcionado mejor. Pero lo que no hay que negar es que Roca Rey volvió de nuevo a Valencia a refrendar sus seis anteriores actuaciones que en todos los casos fueron seis salidas a hombros del coso valenciano. Ayer se rompió la racha, pero ahí está la plaza. Tiempo al tiempo…
Otra vez me tengo que referir a la Banda de música y otra vez para felicitarles. La interpretación de los pasodobles “Martín Aguero”, “Ópera Flamenca”· y “Tercio de Quites” fue modélica. Enhorabuena de nuevo.
No puedo decir lo mismo de la actitud incívíca que señala mi colega Vicente Sobrino, con la ocupación de los asientos destinados en el Palco de Prensa el día de la lluvia, esto es, en la corrida del día 17.
Sobrino señala que se les conminó a rectificar y nadie lo hizo. Tampoco hubo a quien recurrir, porque el citado Palco carece de vigilancia.
Lo mismo digo de lo que indica el citado compañero del “compadreo, guarreo o no se qué”, que se ha instalado en forma de carpa en la puerta de la enfermería, justo donde hay un busto en memoria del nunca bien ponderado doctor Fleming. No había otro sitio? ¿Y las facultativos que opinan?
Le digo a usted guardia…









