Centenares de personas, entre aficionados y profesionales, se congregaraon ayer en el ruedo de Las Ventas para recordar al matador de toros Iván Fandiño con una misa funeral en su memoria justo el día en el que se cumplía un mes de su trágica muerte en la ciudad francesa de Aire Sur L’Adour.
Un acto cargado de mucha emoción, en el mismo albero de la Monumental madrileña, con un improvisado altar justo debajo del tendido 1, ataviado con un capote de paseo y, junto a él, la imagen del malogrado torero de Orduña (Vizcaya) y la de la Virgen de la Paloma, patrona popular de los madrileños.
Muchos fueron los toreros que acudieron a esta misa, como los veteranos Jaime Ostos, Ortega Cano, Lázaro Carmona, el Fundi o Gómez Escorial se han fusionado con otros en activo como Iván Vicente, Alberto Aguilar, Gonzalo Caballero, Gómez del Pilar, Chechu, Javier Herrero, Sánchez Vara, Juan del Álamo, con quien Fandiño compartía cartel la trágica tarde del pasado 17 de junio, y David Mora, con quien entabló una importante rivalidad en la que fue una época dorada para ambos espadas.
También estuvieron los novilleros Alejandro Gardel (último torero al que apoderó Palomo Linares) Amor Rodríguez y Juan Miguel, los ganaderos Juan Pedro y Álvaro Domecq, Antonio Bañuelos, Agustín Montes y Antonio López Gibaja, y, fuera de los ruedos, del cineasta Agustín Díaz Yanes.
Además hubo centenares de aficionados, los mismos que disfrutaron, y mucho, de Iván Fandiño, torero relanzado y encumbrado en Madrid, plaza de la que se convirtió en unos de sus “consentidos” en sus años de gloria en la profesión.
La ceremonia fue oficiada por el padre Goñi, capellán de la plaza de toros de Las Ventas, en compañía de Pepe Soria, sacerdote de Orduña, y David Benavente, capellán taurino a nivel nacional y párroco en Colmenar de Oreja (Madrid).









