El mexicano Jusef Medina, un émulo de Don Tancredo

El novillero mexicano Jusef Medina sorprendió a los aficionados ejecutando las antiguas del Tancredo y el salto de la garrocha.

Fue ayer domingo en la plaza de toros Monumental de México, en la tercera novillada de la Feria del Aniversario. Lo hizo ante un novillo de Villar del Águila sobre un pedestal en el que podía leerse: “El mundo es de los locos… pero el universo es de quien se atreve.”

La leyenda de don Tancredo surgió el 27 de septiembre de 1899 en la plaza de toros de Valencia, cuando Tancredo López lo hizo por primera vez la estatua ante un toro de la ganadería de Flores. Tancredo López Martín, había nacido en Valencia en 1862.  Había nacido en el barrio valenciano del Grao. Después de trabajar como zapatero y albañil, intentó la aventura taurina, sin éxito. Bajo el apodo de Salerín no pasó de ser un novillero sin fortuna. A fines de siglo, en Cuba, vio a un mexicano, Orizabeño quien  hacía la  conocida como suerte del cajón. Se anunciaba como El Rey del Valorsugestionador de toros. Se presentó en Madrid, en el coso de la calle de Alcalá, el 30 de diciembre de 1900, con el toro llamado Espantavivos de la ganadería de Trespalacios. Repitió la hazaña, para abrir el siglo, el 1 de enero de 1901, con un toro de Miura.

En seguida se convirtió en un héroe popular, al que dedicaban coplas:

 

Don Tancredo, Don Tancredo

que en su vida tuvo miedo.

Don Tancredo es un barbián

Hay que ver a Don Tancredo

subido en su pedestal.

El llamado hipnotizador de toros se jugaba la vida por 500 pesetas. Cogidas tuvo, como la grave cornada del 23 de junio de 1901 que sufrió en Madrid por un astado de Anastasio Martín. Sufrió otros varios percances y el ministro La Cierva en 1908 llegó a prohibir su actuación.  El auténtico don Tancredo murió en la miseria el 29 de septiembre de 1923 en el Hospital Provincial de Valencia. Cuando murió, un humorista dijo que se trataba de un caso insólito: era el primer albañil que había ganado dinero estando parado. Para bien o para mal, un símbolo de nuestra raza.

La figura de Don Tancredo ha inspirado a pintores como Pablo Picasso, a novelistas como Pío Baroja en su novela La busca, a actores como Fernando Fernán Gómez, quien lo encarnó en la película El inquilino.

Y le dedicó una “letrilla desangelada” el poeta Luis López Anglada:

“Fantasmón de cal y arena…

Blanco sin pena ni gloria

que no dejó más memoria

de sí que una estatua al miedo

Don Tancredo”.

Y Octavio Paz, se identifica con el toro, que no logra cornear a la estatua inmóvil: “Don Tancredo se yergue en el centro, relámpago de yeso…

Su figura inspiró el disparate cómico lírico en un acto y dos cuadros titulado La Estatua de Don Tancredo, de Manuel Garrido.

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016.

Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia.

Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.

Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.