En la Semana Taurina del Club Taurino de Foios, que se celebró con gran éxito la semana pasada, uno de los grandes triunfadores, junto con el extraordinario elenco de personalidades que tomaron parte en ella, fue Rafael Mir Arnau, cuyas esculturas fueron entregadas como recuerdo a los participantes y premio a los homenajeados.
Rafa es matricero de profesión, natural de la localidad valenciana de Meliana, quien desde hace unos años se ha abierto paso con fuerza en el mundo de la escultura taurina. Rafa goza ya de amplio currículum y una más que importante obra escultórica. Y es que sus esculturas, hechas en hierro, dentro de una línea presidida por la originalidad y la sencillez de sus diseños, se entregan en conferencias, semanas culturales, eventos y como premios y distinciones en distintos certámenes por toda España, tanto del toreo en la plaza como en las diversas especialidades de bous al carrer y festejos populares y de recortadores.
En lo puramente taurino sus diseños, todos artesanales y hechos uno a uno, abarcan una amplia gama de temas: toreros como Enrique Ponce, corredores de encierros, recortadores, toros en el campo, banderilleros, emboladores, anillas, ganaderías y caballos entre otros. Y todos ellos presididos por una acusada personalidad y un diseño propio, inspirado en Picasso, tal como asegura el propio artista.
Y amén de lo taurino, Mir cultiva con éxito otros géneros, como el religioso, el fallero, el musical ó el deportivo: fútbol, ciclismo, hockey o baloncesto no escapan de su genio. A todos los temas sabe darle un toque tan sugestivo como único. La Plaza de la Cultura de su Meliana natal está adornada con una escultura titulada Monumento a la Cultura Valenciana, y en Rafelbunyol hay otra de sus obras a la entrada de la Asociación del Cáncer.
El pasado verano, Rafa Mir protagonizó una exposición dentro del Foro Taurino de la Real Sociedad Valenciana de Agricultura y Deportes de Valencia, donde repetirá en breve.
Foto: Enrique Ponce visto por Rafa Mir









