El Real Madrid logró ayer hacer historia al conquistar su decimotercera Copa de Europa. Ganó por tres goles a uno al Liverpool y se convierte, de paso, en el primer equipo que gana tres veces consecutivas este título tras la última reforma de la competición.
Y tras finalizar el partido de Kiev y recibir el trofeo, Sergio Ramos, el capitán del equipo, mandó buscar el capote que le regaló su amigo Alejandro Talavante y se marcó una serie de verónicas para el recuerdo, volviendo a dejar claro que toros y fútbol no son incompatibles y que la tauromaquia sigue estando fuertemente arraigada en el carácter español y presente en cualquier celebración que se precie.









