La escritora Almudena Grandes falleció en Madrid el pasado dia 27 de noviembre de 2021, a los sesenta y un años, debido a cáncer del colon. Esta prolífica escritora madrileña, licenciada en Geografía e Historia, es autora de una ingente obra, que la convirtió en uno de los nombres más consolidados y de mayor proyección internacional de la literatura española contemporánea.
Enrique Amat
Dentro de su producción, dedicó un cuento a la tauromaquia. Lo hizo dentro del volumen titulado Estaciones de paso, una colección de relatos publicada en 2005 de la que también formaban parte Demostración de la existencia de Dios, El capitán de la fila india, Receta de verano, y Mozart, y Brahms, y Corelli. Cinco relatos en los que se recogen cinco historias cortas sobre el planteamiento que varios adolescentes realizan ante distintas situaciones, que no son capaces de entender ni comprender, pero que, puesto que es su vida, han de vivir.
La propia autora afirmaba sobre “Tabaco y negro”: “Escribí un cuento, en el que un abuelo le decía a su nieta: cualquier día lo prohibirán y hasta será lógico, pero mientras no lo hagan, no hay nada que se parezca a esto. Esa es también un poco mi opinión. El toreo es una emoción y las emociones son muy difíciles de explicar, lo cierto es que las corridas de toros no se imponen, y por tanto no se deberían prohibir.”
Tabaco y negro narra la historia de Paloma, nieta de un afamado sastre, que la introduce en el mundo de los toros. A la muerte de su abuelo, se ve forzada a trabajar en una tienda de moda en la que se siente fuera de lugar, hasta que finalmente descubre que su destino es trabajar en una tienda de ropa de toros diseñándola dado que ella ha heredado el arte de su abuelo y es capaz de confeccionar grandes trajes después de terminar su carrera.
Grandes, nieta de un sastre de toreros, siempre se mostró sensible a la defensa del arte de la tauromaquia, y así tuvo el gesto y la valentía de afirmar, sin temor a las corrientes bien pensantes y políticamente correctas de la época, lo siguiente: “No me digan que la Fiesta no tiene que ver con la cultura. Hablen de crueldad, de sangre, de sufrimiento, y lo admitiré aunque me prive de la única liturgia que respeto, la emoción incomparable del único milagro al que he asistido jamás, 600 kilos y dos pitones en punta, un hombre desarmado, una muleta, y el arte que le salva de la muerte. Tampoco voy a intentar explicarles eso, no teman. Entiendo, incluso, que no lo entiendan. Pero, en nombre de la propia cultura, por favor, tonterías, las justas.”
La primera novela que publicó fue Las Edades de Lulú (1989), que llevada al cine por Bigas Luna. A esta le siguieron Te llamaré viernes (1991), Malena es un nombre de tango (1994), Atlas de geografía Humana (1998), Los aires difíciles (2002) y Castillos de Cartón (2004)
Posteriormente publicó El Corazón helado, un extenso y complejo relato en el que se plasma la vida de dos familias españolas a lo largo de gran parte del siglo XX, con la que fue armando un ciclo de seis novelas que denominó Episodios de una guerra interminable, en recuerdo de los Episodios nacionales de Benito Pérez Galdós. Abarcan el periodo comprendido entre 1939 y 1964. Y lo confirman Inés y la alegría, (2010,) a la que siguieron El lector de Julio Verne (2012), Las tres bodas de Manolita (2014), Los pacientes del doctor García (2017 y La madre de Frankenstein (2020).









