Del 28 de septiembre al 2 de octubre la ciudad riojana de Arnedo disfruto de una amplia y variada programación de festejos populares, impulsados por la Asociación Toro en la Calle con motivo de las fiestas de San Cosme y San Damián. Durante esos días hubo encierros, sueltas de reses, capeas infantiles, toro embolado y el tradicional toro con manto. El martes 30 de septiembre se emboló el toro “Fariseo”, nº 26, negro, del guarismo 9, de la ganadería de Hermanos Gracia Blasco, mientras que el jueves 2 de octubre se corrió el toro con manto, “Lechero”, nº 63, salinero, guarismo 1 y con el hierro de Adrián Domínguez. Tras la maniobra de amarre al poste, Diego Ezquerro, de la Asociación, procedió al corte. Salió brioso y aturdido el toro, posibilitando carreras y recortes de varios aficionados.

¿Cómo es posible que una vaquilla haya podido acabar con un torero tan experimentado y curtido en mil batallas -la primera vez que se puso delante de un becerro contaba tan sólo 5 años de edad y su carrera profesional se había extendido a lo largo de más de 30 años-, que alguien tan experto y ducho en la materia resulte lesionado de manera fatal toreando en el campo? Pues así fue. El destino es inescrutable y nunca sabemos qué nos va a deparar. Para Antonio Mejías Jiménez le tenía reservada una muerte lejos de una plaza de primera, en un festejo de postín y rodeado de publico admirado y admirador.

El alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia, Jorge Escamilla, fue ovacionado ayer en la apertura de feria de San Lucas de Jaén. Firmó una notable y espectacular faena luciendo en los tres tercios, pero falló con los aceros. A pesar de ello, causó una gran impresión. Fue una clase práctica en la que se registró una gran entrada y en la que se lidiaron reses de Antonio Martín Campos, bien presentados y de buen juego en general. Completaron el sexteto de actuantes Jesús Molina, de la escuela taurina de Linares, quien cortó dos orejas. Emilio Espigares, de la escuela taurina de Jaén fue aplaudido; Nayara Aparicio, de la escuela taurina de Albacete se llevó dos orejas. Daniel Rivas, de la escuela taurina de Linares cortó un trofeo. Celso Ortega, de la escuela del Puerto de Santa María se llevó dos apéndices y Jesús Pérez El Accitano, de la escuela taurina de Jaén tuvo el mismo balance.

El alumno de la escuela de tauromaquia de Valencia, Israel Guirao cortó una oreja en el festival celebrado ayer en la localidad de Povedilla. Se lidiaron novillos de Castillo de Azuel. El segundo fue premiado con la vuelta al ruedo. Israel alternó con los matadores de toros; Eugenio de Mora, oreja. Ángel L. Carmona, dos orejas. José Garrido, dos orejas y  Álvaro Lorenzo, dos orejas. En este festejo se retiró Juan Carlos Ruiz y le brindaron un novillo cada uno Eugenio de Mora e Israel Guirao.

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

PÍDENOS PRESUPUESTO