La Peñas Taurinas y sus ofertas culturales han sido siempre un importante apoyo en la difusión de los valores de “la Fiesta”. En todo tiempo han estado ahí, con especial relevancia por los temas que tratan. Y con ellas también los personajes que prestan sus conocimientos en las actividades que programan.
No ha sido Ángel Peralta el único rejoneador que brilló como poeta. Años antes, el aristócrata sevillano Fernando Villalón, coetáneo de los componentes de la Generación del 27, también desarrolló una importante carrera como poeta. Enrique Amat Fernando Villalón-Daóiz y Halcón nació en Sevilla el 31 de mayo de 1881. Estudió la carrera de Derecho, si bien se consagró por completo a las labores del campo y trató de ser un relevante ganadero de reses bravas, aspiración que no llegó a conseguir. Aficionado al espiritismo, a la teosofía y a la poesía popular (compañero de colegio de Juan Ramón Jiménez. Y eso que las primeras figuras del toreo de la época, como Joselito y Belmonte, le tenían gran aprecio y no faltaban a sus tentaderos. Sin embargo, no querían torear sus toros en la plaza. Empeñado, no obstante, en conservar ese encaste, esta obstinación le llevó a su ruina económica. Tradicionalmente se decía que Villalón perseguía criar toros con ojos verdes. Lo que en realidad quería era sacar toros con la característica de la antigua ganadería Saavedreña, que presentaba un aro verdoso en el arranque de los cuernos. Su fracaso como ganadero coincidió con la eclosión de una vocación literaria. Cuando explicó esto a su amigo Rafael “El Gallo” éste le aconsejó: “Usté lo que tié que hacé e sacá toros que no meneen la cabeza en el capote; y los cuernos déjelos usté en paz”. Poeta tardío, ya que publicó su primer libro a los cuarenta y cinco años, …
No haría falta decir que todos los espacios de información taurina tienen como principales protagonistas de la noticia a los profesionales del toro, aquellos que de una manera u otra participan de manera directa en la configuración y el desarrollo de la corrida. No obstante, nuestros destinatarios suelen ser sobre todo, cómo no, los aficionados.
Compromis lo ha vuelto a hacer, esta vez por parte de la Concejala del Ayuntamiento de Valencia, Gloria Tello y el área de Patrimonio y Recursos Culturales de la que es titular, y ha paralizado la edición del libro ha paralizado la publicación del libro 'València. Ephemera y publicidad' por que en el mismo aparecen páginas dedicadas a los toros.
Repasar la infancia es volver a disfrutar de lo mejor d ela vida.
La cadena 13 TV continuó ayer con su proyección de películas de temática taurina. En esta ocasión, la cinta elegida fue Cabriola, una obra dirigida por Mel Ferrer que cuenta con el protagonismo de la cantante Marisol y del rejoneador Ángel Peralta. Enrique Amat En este film, estrenado el 20 de diciembre de 1965, Marisol interpreta a una muchacha de escasos recursos que, junto a su hermano Manolo, solo cuenta con dos caballos para ganarse la vida, Agripina y Cabriola. La muchacha adora el mundo del toreo y el rejoneo pero sabe bien que éste no es un lugar para mujeres, así que no lo piensa dos veces y se hace pasar por un chico, totalmente disfrazada y caracterizada. La chica ve mucho potencial en su caballo y solicita una prueba al célebre rejoneador Ángel Peralta, quien queda asombrado por las habilidades del caballo y del joven que lo monta. Marisol empieza a coger fama como rejoneador. Todo se complica por los sentimientos que despierta hacia el torero. La chica se pone muy celosa cuando ve a Ángel agarrado de una joven y en un descuido éste lo descubre todo.La película tiene el interés taurino por el hecho de que un famoso rejoneador como Ángel Peralta, uno de los más importantes de su época, se dedicase al mundo del cine. Así, en 1954 rodó, junto al también rejoneador Bernardino Landete, unas escenas de la película La princesa de Éboli, de Terence Young. En 1959 actuó junto a Juanita Reina en …






