Contracrónica fallera

Presidentes de ahora; presidentes de antes

Me da por ahí, a las pruebas me remito de estos primeros festejos falleros, que en el palco de la plaza de Valencia se ha instalado la cordura y el rigor que se exige en una plaza de primera. Llevamos cuatro festejos de abono, se han cortado seis orejas pero que en otros tiempos, y no tan lejanos, se hubieran multiplicado por dos. Y no es que el palco actual sea rácano, es que si se quiere dar categoría a la plaza hay que ser, al menos, riguroso. En esta plaza (también en la mayoría, no se engañen) se han concedido trofeos de feria barata que no han tenido transcendencia alguna.

En estas Fallas también se han pedido orejas sin ton ni son. Además, no es que parezca, es que hay gente que las pide sin tener ni idea de lo que hace. Vamos, que van a la plaza ya dispuestos a pedir orejas pase lo que pase. Por costumbre. Y, luego, pasa lo que pasa con esos trofeos, que no van a ninguna parte. Por eso las orejas cortadas hasta ahora en esta Feria, suenan bien y tienen peso. A nadie se le ha “robado una puerta grande”, ni mucho menos. Salir a hombros de esta plaza debe cotizarse siempre al alza. Los ejemplos de no tan pasado tiempo demuestran que, por ejemplo, las orejas de paisanaje no van a ninguna parte. Ni tan siquiera al olvido, porque la memoria las recuerda y las recuerda como concesiones absurdas, más como obras de caridad que de justo premio. Y las obras de caridad, ya se sabe, tienen otro destino y otro objetivo. Trofeos concedidos así no reivindican nada. Hagan memoria y encontraran ejemplos por aquí y por allá.

Digo que estas Fallas (repito lo de por ahora), el palco parece serio, consecuente y ecuánime. Ahora bien, ojo al dato, ¿pasará lo mismo a partir de hoy, cuando las figuras llegan? ¿Será capaz el palco de aguantar la presión (a veces incluso, la provocación de algunas cuadrillas) que sin duda ejercerá la masa durante estos días? Esa es la pregunta. Y la respuesta, no lo duden, la tendremos. ¿Ahí quiero verte, Reverte!

Esta plaza ha tenido en su historia presidentes de signos totalmente opuestos. Gavilanes y palomas, como alguien los bautizó en su momento. La mayoría de ellos tenían flojedad en los cuartos delanteros (en los humanos se llaman manos), para a la mínima asomar el pañuelo blanco en señal de concesión de orejas. Y así nos iba. Llegó un momento que cortar orejas en Valencia era más o menos un cachondeo. Y no puede ser.

Todo esto viene a cuento porque ayer me encontré camino de los toros a Paco Celdrán (Martínez), hijo de quien fuera presidente de la plaza Paco Celdrán (Montero). Con ambos Pacos tengo muy buena amistad, aunque del padre, desgraciadamente, poco puedo ya disfrutar porque la maldita enfermedad lo tiene anclado en su mundo particular. Si alguien lo recuerda que no pierda aquella imagen de un señor alto, pelo blanco, siempre impecablemente vestido, y con aires de arrogancia. Les aseguro que en las distancias cortas era otra cosa. Digo que con el mantuve una buena amistad. Y ahora con su hijo Paco. Y ambos, para remate de esa relación de amistad, han sido y todavía lo sigue siendo Paco hijo, activistas de nuestra Semana Santa Marinera.

El recuerdo a Paco Celdrán Montero, como también a otros presidentes o delegados que, en su cometido, prestigiaron la plaza de Valencia…Jacinto López Acosta, Félix Crespo, Constantino González (que se murió preguntándose el por qué de su destitución en el palco). Miguel Asensio, Paco Quintero…

Los sucesores actuales de aquellos, tienen en sus manos mantener el prestigio de una plaza que, a pesar de los incrédulos e ignorantes, tiene más transcendencia de lo que mucha gente cree. Solo espero de los nuevos presidentes, que no me dejen en evidencia después de este artículo.

Vicente Sobrino

Nació en Valencia en 1950.
De 1993, sigue en la actualidad en formato digital. Diario “El País”.

De 2002, sigue en la actualidad. Corresponsal taurino en la Comunitat Valenciana.

Ha escrito los libros “Memoria de Luces”, trilogía, historia de la plaza de toros de Valencia (1857 a 2000). “Antología poética de Rafael Duyos”, semblanza biográfica, (Diputación de Valencia, 2009); Colección “Mestres/Maestros” (Diputación de Valencias), seis volúmenes sobre las figuras del toreo valenciano, junto a Pepe Luis Benlloch. “El espacio y sus personajes” (Diputación de Valencia, 1997), multidisciplinar; “150 años de la plaza de toros de Valencia” (Diputación de Valencia, 2009), multidisciplinar; “Manuel Granero, una leyenda” (Diputación de Valencia, catálogo 2022, con motivo de la exposición del mismo título de la que fue comisario. “Historia de la Feria taurina de Fallas” (Diputación de Valencia / Avance Taurino, catálogo, 2014), exposición comisariada junto a Paco Delgado; “25 años de Avance Taurino” (Avance de Publicidad). “La huella escrita”, 40 años de periodismo taurino (Avance de Publicidad).

Artículos y colaboraciones en distintas publicaciones de ámbito público y privado, libros de fiestas (Libro Oficial de la Semana Santa Marinera de Valencia), etc.

Charlas, coloquios, conferencias, mesas redondas, en distintos puntos de la geografía española.

Presentador de eventos: conciertos de música y otros. Autor de diversos prólogos de libros de temática variada.

Miembro asociado de la Unió de Periodistes Valencians, con el número 123.