Cien años de Manolete

Ayer, 4 de julio, se cumplieron cien años del nacimiento de uno de los más grandes toreros que ha dado la tauromaquia: Manuel Rodríguez “Manolete”.

Nacido en Córdoba, el 4 de julio de 1917, fue hijo, nieto y sobrino de toreros.  Debutó en público primera en Cabra, Córdoba, en 1931, y tomó la alternativa el 2 de julio de 1939, nada más finalizar la Guerra Civil, en la Maestranza de Sevilla, de manos de Rafael Jiménez “Chicuelo”, con Rafael Vega de los Reyes “Gitanillo de Triana” de testigo y toros de Clemente Tassara, convirtièndose enseguida en una d elas principales figuras del momento.

Torero de una gran personalidad, seca y austera, rigurosa incluso con el éxito se convirtió en mito y leyenda el 28 de agosto de 1947, fecha trágica en la que murió en Linares tras haber sido corneado por un toro de Miura.

Después de haber sido muy discutido la temporada anterior, pues se le acusaba de exceso de comodidades y de tomar ventajas con los toros que imponía, y de no haber toreado apenas ese año, compartía cartel aquel día con Luis Miguel Dominguín y Gitanillo de Triana. El segundo de su lote, “Islero”, llega muy tardo y apretando a la suerte suprema. Manolete, como siempre, se entrega y ejecuta la estocada con mucha lentitud. El toro hunde hasta la cepa el pitón en su muslo derecho. Los destrozos causados en el triángulo de Scarpa, atravesado por la vena femoral, le produjo la gran hemorragia que terminó con la vida del torero el 29 de agosto de 1947 a las cinco horas y siete minutos de la madrugada.

Manolete y Valencia

Como ya ocurriese -y ocurriría más tarde- con otros muchos toreros, la plaza de Valencia tuvo gran importancia en la carrera de Manolete.

Su primera actuación en la misma tuvo efecto en la feria de julio de 1940, un serial para el que fue contratado tres tardes, debutando el día 25, con toros de Sánchez Cobaleda y Domingo Ortega y Pepe Bienvenida, y no pudiendo completar su contrato ya que fue cogido en la segunda fecha.

No sería hasta dos años más tarde cuando el torero cordobés conquistó Valencia definitivamente. Fue, también, como se ha dicho, en la feria de julio, en la que actuó tres tardes que saldó con tres triunfos apoteósicos, consiguiendo en total siete orejas, tres rabos y cuatro patas, saliendo de aquel serial convertido en el auténtic ídolo que arrasaría en todas las plazas del mundo. En quella feria conquistó, además, el premio de 25.000 pesetas que estableció para el triunfador el empresario del coso valenciano, Cristóbal Peris -y que repartió entre sus cuadrilla, y los pobres de Valencia y Córdoba, a partes iguales- así como un capote de paseo que donó a la Patrona de Valencia y que ahora se expone por primera vez al público.

También formó parte de la histórica corrida del 9 de mayo de 1945, en la que dio la alternativa a Parrita en presencia de Carlos Arruza y con toros de Galache. Un festejo triunfal en el que los diestros actuantes se repartieron doce orejas, cuatro rabos y dos patas y en el que si fuese cierto que fue todo el mundo que dice que estuvo presente hubiese sido preciso que el coso de Monleón tuviese un aforo de más de cien mil espectadores…

La víspera de aquella corrida, y dada la competencia existente entre Manolete y Arruza, los empresarios de Valencia, Alegre y Puchades, organizaron una paella en la propia plaza a la que invitaron a  los dos toreros… sin decirles que iban a estar juntos. Al final y tras alguna tensión inicial, aquella paella, cocinada por el mayoral de la plaza, sirvió para que entre ambos diestros surgiese una buena amistad.

Hay otra anécdota en torno a esa paella, y es que durante la comida preguntaron si algún cine ponía el No-Do donde apareciesen su actuaciones en Sevilla. Les dijeron que sí y acordaron ir a verlo. La sorpresa fue que, al salir a la calle, había una multitud esperándoles. Unas 3.000 personas que les siguieron hasta el cine. A pesar de que entraron con la película empezada y sin darse a conocer, de repente se paró la proyección y apareció en la pantalla una nota que decía: “La empresa tiene el honor de saludar a Manolete y Arruza que se encuentran en la sala”.

Aquella de 1945 fue la última temporada que toreó en Valencia, siendo la última corrida en la que intervino en esta plaza la que protagonizó el 7 de octubre mano a mano con Arruza y ante toros de Felipe Bartolmé y Montalvo.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.