La Federación Taurina Valenciana que preside Ximo Ródenas, ha emitido un comunicado en el que critica la decisión de la televisión autonómica de no televisar la despedida de Ponce en Valencia.
Federación Taurina Valenciana
Mientras la nueva ola política se las da de progresistas y de respetar indistintamente las mayorías y las minorías, la televisión autonómica valenciana priva del arte cultural de la tauromaquia a los valencianos. Desde que la censura taurina llegó a esta televisión, los aficionados taurinos valencianos nos sentimos privados de nuestro derecho de libertad de elección.
Ante la legalidad de la cultura taurina, esta cadena se muestra censuradora y partidista, dejando sin emisión taurina alguna a los consumidores televisivos valencianos desde que entró en el gobierno valenciano “el pacto del Botanic”. Entenderíamos que las emisiones taurinas no generasen audiencia, pero no siendo así. Sin ir más lejos, la televisión andaluza y la de castilla la Mancha no han cesado en ninguna temporada de retransmitir corridas y ahora, se une a estas, la televisión aragonesa, (por favor que alguien les indique a estos directivos de la televisión valenciana
como se obra el milagro).Y si me refiero a la aragonesa, es porque el pasado 11 de agosto recuperó la tauromaquia en su parrilla televisiva precisamente para despedir de los ruedos de la tierra de Aragón al torero más importante a nivel mundial de las últimas tres décadas y que casualmente es valenciano.
Pues bien, mientras en Aragón hicieron un acontecimiento único y con un alto porcentaje de audiencia de la despedida del torero más grande que ha dado la historia de Valencia, unos directivos sectarios y prohibicionistas se niegan a retransmitir la despedida del artista cultural más importante
e influyente de la edad moderna valenciana. Es por eso que desde la federación taurina valenciana exigimos nuestro derecho y el del señor D. Enrique Ponce Martínez a poder disfrutar en la televisión pública valenciana (la de todos los ciudadanos) de este hecho único e histórico
para la tauromaquia mundial.
Si finalmente este acto cultural no fuese retransmitido (como así parece que va a ser) los actuales gobernantes como máximos responsables deberán tomar las oportunas medidas contra estos dirigentes prohibicionistas y partidarios que no cumplen democráticamente con su
acometido.
Sin más que la esperanza a nuestro favor, no la perderemos y ojalá sea su retransmisión una realidad tanto por el acto en sí, como por todos aquellos aficionados ya mayores que por circunstancias no se encuentran capacitados para poder ser
presentes en el ruedo valenciano para despedir a su torero.









