Palmas Para la preciosa estampa del toro lidiado en quinto lugar, como se puede ver en esta imagen del fotógrafo requenense Martinez Cantero. Un ejemplar de Victoriano del Río, Alabardero de nombre. Un astado de pelaje sardo que otrara era bastante típico en la ganadería de Miura. Aunque peleó de modo deficiente el caballo, del que salió suelto y huido y siempre desparramando la vista, rompió a bueno en la muleta y resultó un ejemplar de altísima nota. Para la excelente estocada que recetó al quinto de David Mora, ejecutada con lentitud y verdad. El toledano coronó así una actuación en la que hubo templanza, gusto y entrega, y en la que mostró que se encuentra en el camino de su recuperación ras la grave cornada sufrida hace dos años. Para el excelente nivel que exhibieron los toreros de plata y azabache en el tercer festejo de la feria colocando las banderillas. Javier Ambel, quien saludó tras parear con lucimiento al primero de la tarde. Hizo lo propio Ángel Otero en el segundo. Y en el cuarto se desmonteraron Curro Javier y Guillermo Barbero. Domingo Siro mereció hacerlo en el sexto, junto a Jesús Arruga, pero su matador no tuvo el gesto de autorizárselo, a pesar de la fuerte ovación que recibieron. Para el monosabio que salió en el segundo de la tarde con tanta presteza como decisión a ayudar al picador cuando el toro estaba romaneando y a punto de derribar a la cabalgadura Para el espacio Querencias, …






