El próximo lunes 13 de mayo, en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo de Salamanca, el periodista y crítico taurino Antonio Lorca, impartirá una conferencia sobre el trato que otorga la multinacional Walt Disney a la tauromaquia. Enrique Amat En un interesante artículo publicado en el periódico El Mundo bajo el título Disney, the toreador, el matador de toros norteamericano, pintor y escritor Robert Ryan asegura que en 1922, coincidiendo con el éxito de Rodolfo Valentino en el largometraje Sangre y arena, se estrenó Puss in boots (El gato con botas). Un cortometraje de nueve minutos, que narra la historia del triunfo de un torero enmascarado. Su director, Walt Disney, tenía por aquel entonces veintiún años. En 1925 volvía a tener protagonismo la tauromaquia en la obra de Disney con Alice, the toreador. Cuatro años después, ya con sonido y música de Bizet, produjo The terrible toreador. En ella se refleja la pelea burlesca con el toro, a modo de una lucha libre o de un combate de boxeo. Más tarde, en 1938 y basada en la novela Ferdinand the bull, realizó una película con la cual ganó su séptimo Óscar. El toro de Disney hacía reír con su exagerado trapío, la exuberancia de su bravura o su inofensiva dulzura. Incluso Disney, con su círculo de colaboradores, compartió esta visión del toro de lidia y les animó a ver corridas. Así, Marc Davis viajó a España para ver toros. Y hasta se hizo pintor taurino con un estilo …






