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Sobrino nieto de Curro Romero, nieto de su hermana Maria Romero, el novillero Ruiz Muñoz ha vuelto a las plazas tras una etapa de reflexión. Después de actuar en sus comienzos en plazas importantes como Valladolid, Santander, Nimes, Sevilla o Madrid, regresa tras una etapa de reflexión, más hecho y maduro.   Enrique Amat Y es que estar emparentado con Curro Romero es todo un lujo y también un compromiso. “Hombre, es un privilegio beber de sus fuentes y poder tener sus consejos. También es una responsabilidad muy grande. Porque los aficionados se crearon en su momento unas  expectativas muy altas al venir de donde venía, y cuando salía a la plaza pensaban en  que iba a hacer cosas extraordinarias y que no eran posibles. Y entonces te miran con lupa. Pero es un privilegio y una alegría este parentesco. Además, uno lo ha mamado en casa desde siempre. Yo nací en Puerto Real, la patria chica de Mondeño, porque allí estaba el hospital más cercano, porque yo soy de Chiclana y allí me he criado.” Una localidad de raigambre torera. “Yo me formé con Emilio Oliva. A los ocho años me apunté en la escuela taurina y allí estuve hasta los 14 formándome con Emilio. Y luego también es una zona muy taurina porque está cerca de San Fernando, patria chica de grandes toreros como Ruiz Miguel.”   Su vocación al toreo se despertó muy pronto.  “No me acuerdo exactamente del día. Pero lo cierto es que a los tres años ya jugaba al toro y veía vídeos de toreros como Curro Romero y Antoñete. Me emocionaba ver las cosas que le hacían a …

La editorial francesa Atlántica acaba de poner en las librerías el libro titulado “Rafael Cañada: oír ver y callar”. Novillero, matador de toros y banderillero, un percance sufrido el 11 de mayo de 2019 en Valencia cortara su prometedora trayectoria en los ruedos.   Enrique Amat Hace unos meses hablaba de la génesis de este libro: “No ha sido idea mía, sino de una editorial que me lo propuso. Pero me lo propuso seriamente y me he visto obligado a ponerme a ello. Escribir no es lo mío. Y yo, que casi no sé de toros, porque de esto es muy difícil entender, aunque uno sea profesional, no soy quién para escribir. Pero como a mí no me aguantaría un escritor para que le dictase, me dijeron que lo hiciera yo. Y en ello estoy. Yo todavía escribo en papel, con bolígrafo. Voy rellenando folios y en la editorial lo transcriben, lo pasan al ordenador y corrigen las faltas. En este libro voy a reflejar los sucedidos y anécdotas que me han pasado en el ruedo. Anécdotas buenas y también malas. Pero al final la memoria es selectiva y quedan los buenos recuerdos, que son las que llevas guardadas en la mente y en el corazón.” Pues aqui está el libro. Si hubiera que escribir una sola vida de un torero romántico, no cabe duda de que esta sería la de Rafael Cañada. En sus páginas se encuentra la historia de un torero bohemio donde el mismo relata sus vivencias dentro y …

  El torero sevillano Pablo Aguado viene de triunfar con fuerza en la feria de Granada. Despues de la campaña 2019, es uno de los coletudos del actual escalafón que más cosas tienen que decir. Según  Marcial Lalanda, en el toreo se puede aprender todo; el oficio, la técnica, la profesionalidad, incluso adquirir valor a base de seguridad. Pero no el arte, que lo envían desde arriba. El que usted tiene.   Enrique Amat “Yo intento ser natural. Hacer las cosas que me salen en cada momento. No todos los días se siente lo mismo. Pero yo trato de hacer las cosas que me nacen, expresar mis propios sentimientos. Y si encima eso lo capta el público, bienvenido sea.”   Cuales fueron sus principios. “Yo tengo afición desde niño. Siempre tuve inquietud por la tauromaquia. A los siete años ya jugaba al toro con uno de mis hermanos. A los diez años, como regalo de primera Comunión, les pedí a mis padres torear una becerra. Aquello salió como salió, pero fue muy importante para mí el ponerme delante y vivir la experiencia. Yo me lo tomaba como un juego. Luego dejé de torear, porque me dediqué a estudiar y hacer una carrera, tal como me sugirieron mis padres. Pero bueno, yo tenía claro que quería ser torero. En aquello influyeron no solo mi abuelo, que era ganadero, y mi padre. Sobre todo fue la tierra. En Sevilla uno está rodeado de gente, de aficionados, de carteles de toros. Esto contribuye a incrementar el interés por los toros. Es una vocación que te llena, y que te va a envenenando día día. Luego …

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