Castaño muy oscuro

Vuelven las sombras a envolver el panorama taurino y las corrientes anti aumentan a la vez que el totalitarismo crece y se hace cada día más fuerte. Sólo lo mío vale y quien no piense como yo, además de ser fascista, está condenado de antemano. Viva la democracia y el progresismo.

 

 


Paco Delgado

 

No es nada alentador comprobar cómo, casi a diario, las noticias traen más desgracias y pesimismo que buenas nuevas y esperanza. Bien es cierto que vende más lo malo que lo bueno pero estamos llegando a un punto  en el que lo negro tapa todo lo demás.

Lo que es perfectamente válido para el mundo taurino, que no es sino fiel reflejo de nuestra sociedad, pese a que nadie ya se acuerde -la mayoría ni lo sabe, que es aún mas triste y desesperanzador- de la frase de Ortega y Gasset, redactor del Manifiesto Republicano y al que hoy muchos tachan de facha y que hace casi un siglo explicaba que no se puede entender la realidad sociopolítica de un país sin asomarse a una plaza de toros. Más o menos.

A este paso, y quien decida hacerle caso al cerebro gris de la mas completa enciclopedia taurina de todos los tiempos, Los Toros, vulgarmente conocida como “el Cossío”, no va a tener a dónde ir a presenciar el reflejo de la tauromaquia en la sociedad… porque no van a quedar plazas.

Sin los grandes cosos de primera, que siguen cerrados por miedo o presión de las autoridades y pánico en sus responsables, otros ven con espanto como su futuro se torna muy incierto por cuestiones que van más allá de la política y que tiene mucho que ver con la imbecilidad y la estupidez que arrastra y conlleva lo políticamente correcto. El Bibio, verbigracia, para el que la señora, o señorita, alcaldesa de Gijón, hace pender la espada de Damocles de la prohibición de celebrar festejos taurinos porque “utilizando los toros para se ha desplegado en esta plaza una ideología contraria a los derechos humanos. Se acabó el contrato de los toros”.

Y todo esto viene a raíz de la lidia, en la feria gijonesa de la pasada semana, de unos toros a los que se identificaba con los nombres de “Feminista” y “Nigeriano”, lo que ha sido interpretado por la edil como intolerable insulto e inequívoca muestra de cultura machista y retrógrada de la grey taurina. “Se han cruzado varias líneas –dice, toda digna y cargada de razón–. Una ciudad que cree en la integración, igualdad de hombres y mujeres no puede permitir este tipo de cosas”. Y se queda tan tranquila. Y no sólo tranquila, más ancha que larga y dejando claro que a demócrata y comprometida no le gana nadie.

Lo cual recalca y demuestra asegurando que ya ni concederá la prórroga a la empresa Circuitos Taurinos, liderada por Carlos Zúñiga, ni volverá a sacar la plaza a concurso público para la celebración de espectáculos taurinos en la ciudad. Hasta ahí podríamos llegar. Pues sí, hombre. Bueno, y mujer.

Para la regidora gijonesa, miembro del PSOE, aunque parezca mentira, es la Alcaldía el órgano de contratación competente –o sea, ella– y no va a sacar la plaza a licitación pública, importándole un comino el que por su dignidad mal entendida miles de ciudadanos se queden sin poder disfrutar de su espectáculo favorito. y una actividad legalmente establecida, patrimonio cultural y fuente de riqueza para su ciudad desaparezca por semejante majadería que pasa ya de castaño oscuro.

Si esto finalmente llega a ser una realidad se habrá dado otro paso hacia ese precipicio que, preocupantemente, se ve cada vez más cerca y sin que nadie haga nada para retroceder en este disparatado camino que nos lleva al desastre.

Sólo queda que en las urnas la gente se acuerde de esta sandez y vote en consecuencia y a esta señora, o señorita, la boten.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.